5 consejos para hacer que tu casa sea más sostenible y ecológica

5 consejos para hacer que tu casa sea más sostenible y ecológica

Para conseguir que tu casa sea más sostenible no tienes que hacer grandes reformas o invertir mucho dinero. Compartimos contigo 5 consejos al alcance de todos.

13 de junio de 2024

Quizás piensas que conseguir una casa más sostenible es algo que solo se puede lograr en entornos rurales o en familias capaces de invertir en grandes reformas. Pero la realidad es que cualquiera podemos hacer que nuestro hogar sea más respetuoso con el medio ambiente.

Aunque no todos podemos vivir en una casa 100% ecológica, sí que podemos poner nuestro granito de arena para convertirla en un lugar menos contaminante haciendo algunos sencillos cambios.

Qué es una casa sostenible

Una casa sostenible es aquella que utiliza la energía y materiales de la naturaleza degradando o perjudicando lo menos posible el medio ambiente. Este tipo de casas son como un ecosistema en sí mismo, donde no solo se aprovechan y almacenan los recursos sino que también se generan otros nuevos para poder ser reutilizados.

Por el contrario, una casa estándar genera muchos residuos (algunos de ellos tóxicos) que no pueden ser reutilizados y, además, se produce un derroche de los recursos disponibles. Estas casas (que son la mayoría) se construyen con el único objetivo de la comodidad y la funcionalidad.

Pero aunque esta sea la definición de una casa ecológica ideal, las casas estándar se pueden parecer más a ellas de lo que nos creemos si implementamos algunas modificaciones.

Beneficios de tener una casa más sostenible

En primer lugar, el gasto energético de luz y agua se reduce y las facturas bajan considerablemente.

Por otro lado, se reduce la huella ambiental, es decir, el impacto que los seres humanos ejercemos sobre el medio ambiente. De esta manera, podemos respetar más el entorno que nos rodea salvaguardar los ecosistemas.

Además, vivir en un entorno menos contaminado no solo favorece la vida de las diferentes especies que lo habitan, sino también la de los seres humanos.

La ducha es el lugar de la casa donde más agua se gasta, seguida de la cisterna.

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1. Sistema de doble cisterna

¿Sabías que de media se consumen en los hogares hasta 133 litros por persona al día? Y nada menos que el 21% del total se gasta tirando la cadena. Por eso, cambiar la forma en la que la usamos puede tener un gran impacto.

Una forma de reducir el gasto de agua de nuestro inodoro es utilizando el sistema de doble cisterna. Al contrario que las cisternas tradicionales que se vacían con cada uso, este sistema permite gastar menos agua de una vez en esas ocasiones en las que no es necesaria tanta cantidad.

Podrás diferenciar estos sistemas porque tienen dos pulsadores, uno más grande (que vacía al completo la cisterna) y otro más pequeño (que la vacía parcialmente).

2. Aireador de grifo

Un aireador es una pequeña pieza que se adapta al extremo de los grifos, mangueras o duchas y que mezcla el agua con aire para reducir la cantidad de agua que gastamos. Sin embargo, debido a la presión, no notarás la disminución del caudal y podrás seguir haciendo uso del agua de forma eficiente.

3. Sistema de cuatro cubos

Seguro que tiraste la toalla con el reciclaje porque no sabías donde meter tantas bolsas de basura. Algo realmente útil para retomar esta costumbre es adquirir los denominados set de cuatro cubos, una estructura compacta con cuatro compartimentos que puedes colocar fácilmente en cualquier espacio sin que altere mucho la estética de tu hogar y sin ocupar mucho espacio.

4. Di no al standby o consumo fantasma

Dejar en standby tus dispositivos electrónicos provoca un aumento del gasto energético de entre el 5% y el 10%. En lugar de eso, te sugerimos que optes por el apagado total. Además del gasto que el consumo fantasma supone, hay expertos que afirman que los dispositivos que permanecen en este estado pueden ver reducida su vida útil.

5. Bolsa de agua fría

¿Alguna vez has pensado en la cantidad de agua que se pierde cuando enciendes la ducha y esperas a que salga el agua caliente? Para poder aprovecharla existe un gran invento: las bolsas de agua fría plegables. Son bolsas que puedes colgar en la zona de la ducha y rellenar de agua fría mientras esperas a que llegue a la temperatura deseada.

De esta forma, no se irá por el sumidero desperdiciada y la podrás utilizar después para regar tus plantas, llenar el cubo de la fregona o lavar los platos. Esto se vuelve más crucial si tenemos en cuenta que la ducha es donde más cantidad de agua se gasta en los hogares.

Teresa H. Santacreu

Teresa H. Santacreu

Apasionada de los viajes, la naturaleza y el cine, decidió dejar el mundo del derecho y la política para dedicarse al periodismo. Lo que más le gusta de esta profesión es poder aprender cada día algo nuevo del mundo que le rodea.

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