Cockrow Bridge conectará dos reservas naturales separadas por la carretera A3 en Surrey y permitirá el paso de reptiles, insectos, aves, mamíferos y otros animales entre hábitats fragmentados.
Reino Unido acaba de sumar una nueva infraestructura verde pensada no solo para las personas, sino también para la naturaleza. Cockrow Bridge, situado sobre la carretera A3 cerca de Cobham, en Surrey, se ha diseñado para reconectar Ockham Common y Wisley Common, dos zonas de brezales de gran valor ecológico que quedaron separadas por la construcción de esta vía en la década de 1970. El puente, impulsado por National Highways y con un coste de 3,7 millones de libras, busca ofrecer un paso seguro a especies como lagartos, culebras, sapos, tejones, zorros, corzos e insectos, ayudando a restaurar la conexión entre ecosistemas que durante décadas han estado divididos por el tráfico.
Puente verde
Cockrow Bridge se extiende 68 metros sobre la A3 y tiene una anchura de 30 metros. A diferencia de otros pasos elevados convencionales, ha sido cubierto con brezo, arbustos y vegetación autóctona para imitar el hábitat natural de los brezales bajos, uno de los ecosistemas más escasos del Reino Unido.
El objetivo principal del proyecto es reducir la fragmentación del hábitat, uno de los grandes problemas para la biodiversidad.
El puente sustituye a una antigua pasarela peatonal de los años ochenta que no facilitaba el movimiento de la fauna. Ahora, además de servir a peatones, ciclistas y jinetes, funcionará como un corredor vivo para animales pequeños y grandes, con zonas de refugio, arena y troncos pensados especialmente para reptiles e invertebrados.
La infraestructura ya ha empezado a demostrar su utilidad incluso antes de su apertura oficial. Según los equipos implicados, se han observado zorros, corzos y víboras utilizando el paso, una señal esperanzadora de que la fauna está empezando a reconocerlo como parte del paisaje.

Ayudar a la fauna a cruzar una autopista de forma segura en Reino Unido con un puente verde
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Biodiversidad conectada
El objetivo principal del proyecto es reducir la fragmentación del hábitat, uno de los grandes problemas para la biodiversidad en zonas atravesadas por carreteras. Cuando una vía rápida separa dos espacios naturales, las poblaciones animales pueden quedar aisladas, con menos oportunidades para desplazarse, reproducirse y mantener diversidad genética.
El entorno de Wisley y Ockham Common alberga especies especialmente valiosas, como el lagarto ágil, considerado el lagarto más raro de Gran Bretaña, además de aves ligadas a los brezales como el chotacabras europeo, la alondra totovía y la curruca rabilarga. También se espera que insectos polinizadores y otras especies pequeñas se beneficien de esta nueva conexión ecológica.
Aunque los puentes verdes son más habituales en países como Países Bajos, Francia, Estados Unidos o Canadá, Reino Unido cuenta todavía con pocos ejemplos de este tipo. Por eso, Cockrow Bridge puede convertirse en un modelo para futuros proyectos de infraestructura que integren soluciones de movilidad, seguridad y restauración ambiental.
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