El proyecto SAMPO, financiado por Horizon Europe, desarrollará y probará una herramienta digital personalizada para detectar riesgos, fortalecer la resiliencia y prevenir la autolesión en adolescentes y jóvenes adultos.
Europa ha puesto en marcha SAMPO, un proyecto de cuatro años que busca acercar el apoyo en salud mental al día a día de adolescentes, estudiantes y jóvenes trabajadores. Coordinado por la Vrije Universiteit Brussel, en Bélgica, el programa desarrollará una plataforma digital centrada en la persona, pensada para hacer la prevención más accesible, escalable y adaptada a los contextos reales donde los jóvenes viven, estudian o trabajan. La iniciativa, financiada por Horizon Europe con casi 5 millones de euros, se probará con alrededor de 12.600 participantes de entre 13 y 30 años en seis países europeos.
Apoyo temprano
SAMPO nace para responder a un reto claro: muchas intervenciones actuales en salud mental están fragmentadas, se centran en trastornos concretos y no siempre se integran en la vida cotidiana de los jóvenes. El proyecto quiere cambiar ese enfoque apostando por la detección temprana, el acompañamiento personalizado y el trabajo sobre factores de riesgo y resiliencia.
Si los resultados son positivos, el proyecto podría convertirse en una referencia para integrar herramientas digitales de apoyo emocional en escuelas, universidades y entornos laborales.
La plataforma reunirá tres componentes principales. El primero será una herramienta digital de cribado para identificar señales de alerta de forma temprana. El segundo, un algoritmo centrado en la persona que ofrecerá apoyo adaptado a las necesidades de cada usuario. El tercero, una serie de recursos digitales sobre riesgo y resiliencia.
La idea no es sustituir a los profesionales, sino crear una herramienta que ayude a llegar antes y mejor. En salud mental juvenil, detectar el malestar a tiempo puede marcar una diferencia importante, especialmente cuando los jóvenes no saben cómo pedir ayuda o no tienen acceso sencillo a recursos de apoyo.
El proyecto también presta atención a la prevención de la autolesión, uno de los aspectos más sensibles del bienestar juvenil. Al trabajar desde edades tempranas y en entornos cotidianos, SAMPO busca reforzar capacidades personales, reducir riesgos y facilitar que el apoyo no llegue solo cuando la situación ya es grave.

Europa prueba una nueva vía digital para apoyar la salud mental juvenil
Proyecto europeo
La herramienta se probará mediante un ensayo controlado aleatorizado a gran escala en contextos educativos, de formación y laborales. Participarán adolescentes de 13 a 18 años, estudiantes de educación superior de 18 a 30 y jóvenes trabajadores también de 18 a 30 años.
Una de las claves del proyecto será la cocreación. Los jóvenes y otros agentes implicados participarán en talleres, grupos focales, estudios piloto y procesos de diseño para que las soluciones resulten accesibles, inclusivas y culturalmente relevantes. Este punto es importante porque una herramienta de salud mental solo funciona si quienes la usan la sienten cercana y útil.
Europa apuesta por una prevención más personalizada, inclusiva y adaptada a las nuevas generaciones. En lugar de esperar a que los problemas de salud mental se agraven, SAMPO propone detectar señales antes, ofrecer apoyo ajustado y fortalecer la resiliencia de jóvenes que atraviesan etapas decisivas de su vida.
Si los resultados son positivos, el proyecto podría convertirse en una referencia para integrar herramientas digitales de apoyo emocional en escuelas, universidades y entornos laborales. No resolverá por sí solo la crisis de salud mental juvenil, pero sí puede aportar una pieza importante: una forma más temprana, cercana y escalable de acompañar.
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