Un equipo de la Universidad de Basilea ha identificado un grupo de células inmunes dentro de los tumores pulmonares que conserva una gran capacidad para destruir cáncer y podría convertirse en nueva diana para la inmunoterapia.
La inmunoterapia ha cambiado el tratamiento del cáncer de pulmón, pero todavía no funciona igual de bien en todos los pacientes. Ahora, un grupo de investigadores de la Universidad de Basilea ha dado con una pista que resulta muy prometedora: dentro de los tumores hay un subconjunto de células asesinas naturales o NK que, pese a parecer deterioradas, conservan una notable capacidad para atacar al cáncer. El hallazgo podría ayudar a diseñar terapias más eficaces en el futuro.
El hallazgo
El estudio se centró en el cáncer de pulmón de células no pequeñas, la forma más común de esta enfermedad. Para entender mejor qué ocurría dentro del tumor, el equipo analizó muestras tumorales de pacientes y utilizó tecnologías avanzadas de secuenciación unicelular para crear un mapa molecular detallado de las células NK presentes en ese entorno.
La ciencia no solo ha identificado una población inmune especialmente interesante, sino también una posible forma de activarla.
Lo más llamativo fue descubrir dos poblaciones distintas de células NK asociadas al tumor que, aunque mostraban señales de disfunción, seguían conservando un fuerte potencial para eliminar células cancerosas. Entre ellas destacaba un subgrupo en estado CD39+, relacionado con programas de activación inmunitaria especialmente potentes.
La primera autora del trabajo, Clara Serger, lo resumió así: “Lo que nos llamó la atención fue que dos poblaciones distintas de células NK dentro de los tumores, pese a mostrar signos claros de disfunción, conservaban inesperadamente un fuerte potencial de destrucción tumoral”. Esa observación cambia la idea de que estas células dentro del tumor son simples espectadoras agotadas.

La ciencia encuentra una nueva pista para mejorar la inmunoterapia en cáncer de pulmón
Nueva esperanza
Los investigadores observaron además que estas células CD39+ respondían especialmente bien al bloqueo de NKG2A, un receptor de punto de control inmunitario que hoy ya se está explorando en ensayos clínicos. En muestras estudiadas fuera del cuerpo, los anticuerpos capaces de bloquear ese freno potenciaron aún más su capacidad citotóxica y favorecieron su expansión selectiva.
Eso significa que la ciencia no solo ha identificado una población inmune especialmente interesante, sino también una posible forma de activarla. Según los autores, el eje de las células taNK CD39+ aparece ahora como una diana prometedora para una nueva generación de inmunoterapias basadas en células NK en cáncer de pulmón.
El profesor Alfred Zippelius, autor senior del estudio, fue claro al valorar el alcance del hallazgo: “Estos resultados desafían la idea predominante de que las células NK dentro de los tumores son simplemente espectadoras agotadas”. Y esa es precisamente la buena noticia: puede que dentro del propio tumor existan defensas más activas de lo que se pensaba, esperando la forma adecuada de volver a entrar en acción.
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