El zumo de granada se asocia con menor inflamación intestinal en pacientes con EII

El zumo de granada se asocia con menor inflamación intestinal en pacientes con EII
El zumo de granada se asocia con menor inflamación intestinal en pacientes con EII

La enfermedad inflamatoria intestinal no siempre se manifiesta con síntomas visibles. A veces, incluso cuando el paciente se siente bien, el intestino sigue mostrando señales de inflamación que pueden anticipar una futura recaída. Por eso resulta especialmente interesante el nuevo estudio internacional en el que ha participado el Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura (CEBAS), del CSIC. La investigación ha observado que la ingesta regular de zumo de granada se asocia con una disminución de esa inflamación silenciosa en pacientes con enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa en remisión. La buena noticia no está en presentar la granada como una cura, sino en que una intervención nutricional sencilla podría ayudar a mantener durante más tiempo la estabilidad de la enfermedad.

Qué han visto

El trabajo consistió en un ensayo clínico de 12 semanas y se centró en personas con enfermedad inflamatoria intestinal que no presentaban síntomas, pero sí tenían niveles elevados de calprotectina fecal, un biomarcador utilizado en la práctica clínica para detectar inflamación intestinal y estimar el riesgo de brote.

«Los niveles de calprotectina sirven al especialista en aparato digestivo para predecir el riesgo de una recaída aun estando el paciente asintomático”.

Tras el periodo de intervención, el grupo que consumió zumo de granada mostró una reducción significativa de este marcador, mientras que en el grupo placebo no se observaron cambios relevantes. Según las fuentes, el estudio utilizó zumo 100% de granada administrado en dos tomas diarias.

El ensayo no buscaba tratar un brote activo, sino comprobar si una estrategia alimentaria rica en compuestos fenólicos presentes en la granada podía ayudar a contener esa inflamación persistente de bajo grado que, en muchos casos, aparece antes de una recaída.

Un ensayo clínico relaciona el zumo de granada con menor inflamación en enfermedad inflamatoria intestinal

Por qué importa

El estudio también detectó una disminución de los niveles plasmáticos de endotoxina y cambios en la expresión de genes relacionados con la inmunidad de la mucosa intestinal y con la función barrera. En conjunto, esos resultados refuerzan la hipótesis de que determinados compuestos bioactivos de la granada podrían influir en mecanismos implicados en la inflamación intestinal de bajo grado.

El doctor Vicente Navarro, uno de los autores del trabajo, subrayó precisamente ese enfoque preventivo. Según explicó, “los niveles de calprotectina sirven al especialista en aparato digestivo para predecir el riesgo de una recaída aun estando el paciente asintomático”. Y añadió que, si el zumo de granada consigue bajar de forma significativa esos niveles, “muy probablemente estos pacientes van a estar más tiempo libres de enfermedad”.

El propio Navarro recordó, eso sí, que este ensayo tiene “el alcance de una prueba de concepto”. Para demostrar de forma concluyente que los pacientes permanecen más tiempo sin recaídas harían falta más meses de seguimiento y un número mayor de participantes.

Incluso sin prometer milagros, la investigación apunta a que la alimentación puede convertirse en una aliada real para sostener la remisión en enfermedades intestinales complejas. Y cuando una medida tan cotidiana como incorporar zumo de granada puede ayudar a reducir la inflamación silenciosa, se abre una vía esperanzadora para complementar el cuidado de quienes conviven con la EII.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *