Proteínas prehistóricas contra bacterias resistentes: científicos recuperan moléculas de hace 160 millones de años

Proteínas prehistóricas contra bacterias resistentes: científicos recuperan moléculas de hace 160 millones de años
Proteínas prehistóricas contra bacterias resistentes: científicos recuperan moléculas de hace 160 millones de años

La idea parte de una pregunta sencilla: si la evolución lleva millones de años enfrentando a los organismos con bacterias y otros patógenos, ¿podrían algunas soluciones del pasado resultar útiles hoy? Para comprobarlo, el equipo reconstruyó versiones ancestrales de la lactoferrina, una proteína del sistema inmunitario presente en la leche materna, las lágrimas, la saliva o la mucosa intestinal. Después sintetizó sus fragmentos antimicrobianos y los probó frente a bacterias relacionadas con enfermedades humanas.

Mirar al pasado

La lactoferrina cumple una función defensiva muy concreta: retiene el hierro que muchas bacterias necesitan para crecer. Además, contiene un pequeño péptido capaz de dañar directamente la membrana bacteriana, provocando agujeros en ella.

Los investigadores probaron las moléculas frente a patógenos como Pseudomonas aeruginosa, Staphylococcus aureus, Escherichia coli y Streptococcus.

Para reconstruir su historia, los científicos compararon las secuencias genéticas actuales de especies como humanos y vacas y calcularon cómo debieron ser las proteínas de sus antepasados comunes. De esta forma lograron retroceder hasta unos 160 millones de años, cerca del origen de los mamíferos placentarios.

Las primeras versiones ancestrales dañaban las membranas de las bacterias, pero estas todavía eran capaces de reparar el daño. Sin embargo, los péptidos de antepasados más recientes fueron ganando eficacia y, en algunos casos, superaron la actividad de las versiones humanas actuales.

La evolución es, en esencia, un experimento científico de miles de millones de años”, explicó Matt Barber, autor sénior del trabajo. Estudiar qué cambios fueron seleccionados a lo largo del tiempo puede ofrecer pistas para diseñar nuevas herramientas antimicrobianas.

Resucitan proteínas prehistóricas que podrían inspirar nuevos antibióticos

Pequeños cambios

Uno de los resultados más llamativos fue que bastó una sola mutación en la cadena de aminoácidos para aumentar de forma notable la potencia de algunos de estos péptidos. Es decir, modificaciones muy pequeñas producidas por la evolución podían traducirse en grandes diferencias en su capacidad para combatir bacterias.

Los investigadores probaron las moléculas frente a patógenos como Pseudomonas aeruginosa, Staphylococcus aureus, Escherichia coli y Streptococcus. El objetivo no es utilizar directamente estas proteínas extintas, sino comprender qué características las hacían más eficaces y aprovechar esa información para diseñar nuevas moléculas.

El estudio llega además en un contexto de creciente preocupación por la resistencia a los antibióticos, que reduce la eficacia de algunos tratamientos actuales y obliga a buscar nuevas estrategias. Los péptidos antimicrobianos podrían formar parte de esas alternativas, solos o combinados con otros fármacos.

Por ahora, el avance sigue en fase experimental. Estas moléculas son menos estables que muchos antibióticos convencionales y se degradan rápidamente dentro del organismo. Aun así, el trabajo demuestra que mirar hacia atrás en la evolución puede ofrecer nuevas ideas para resolver uno de los grandes retos médicos del presente.

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