Un antídoto contra la saxitoxina podría esconderse en una proteína de las ranas

Un antídoto contra la saxitoxina podría esconderse en una proteína de las ranas
Un antídoto contra la saxitoxina podría esconderse en una proteína de las ranas

La saxitoxina se acumula en moluscos y puede causar intoxicación paralítica por mariscos, una enfermedad capaz de bloquear las señales nerviosas y provocar parálisis grave. Aunque oficialmente se registran alrededor de 2.000 casos al año en todo el mundo, los expertos creen que muchos no llegan a notificarse. Hasta ahora no existe un antídoto específico, por lo que el tratamiento se basa principalmente en mantener al paciente con vida mientras el organismo elimina la toxina.

Esponja molecular

La clave del nuevo trabajo está en la saxifilina, una proteína que aparece de forma natural en ranas toro y otras especies. Su estructura le permite unirse con gran fuerza a la saxitoxina y atraparla antes de que alcance las células nerviosas y musculares. Los investigadores ya habían demostrado en 2021 que ambas moléculas podían unirse en laboratorio. La gran incógnita era saber si ese mecanismo también funcionaría dentro de un organismo vivo y con suficiente rapidez como para frenar una intoxicación real.

La saxifilina también ha mostrado capacidad para unirse a múltiples variantes de la saxitoxina, una familia formada por más de 50 moléculas relacionadas.

Para comprobarlo, administraron saxifilina a ratones expuestos a dosis letales de la toxina. Cuando la proteína se proporcionó antes o al mismo tiempo que la saxitoxina, evitó la intoxicación. Y cuando se administró después de la exposición, logró salvar a casi todos los animales tratados.

“Resulta que una sola proteína natural es suficiente para dejar esta toxina fuera de combate”, explicó Daniel Minor, autor principal del estudio. La proteína también redujo los síntomas graves y se distribuyó por cerebro, corazón y músculos sin mostrar efectos adversos importantes en los animales.

Una proteína de rana abre la puerta al primer antídoto contra la saxitoxina

Nueva vía

El hallazgo resuelve además una observación científica que se remonta casi un siglo. Investigadores de UCSF ya habían observado en las décadas de 1920 y 1930 que determinadas ranas parecían resistir la llamada entonces “toxina de los mejillones”. Ahora se conoce uno de los mecanismos que puede explicar esa capacidad.

La saxifilina también ha mostrado capacidad para unirse a múltiples variantes de la saxitoxina, una familia formada por más de 50 moléculas relacionadas. Esto la convierte en un punto de partida especialmente interesante para diseñar un tratamiento que no dependa de una sola versión de la toxina.

El siguiente objetivo del equipo será crear versiones más pequeñas y modificadas de la proteína que mantengan su capacidad protectora y puedan resultar más fáciles de desarrollar como medicamento. También estudian si el mismo enfoque podría servir para encontrar antídotos frente a otras toxinas naturales producidas durante floraciones algales.

Por ahora, la investigación sigue limitada a modelos animales y no demuestra todavía que la saxifilina sea segura o eficaz en personas. Aun así, el trabajo ofrece una vía especialmente prometedora frente a una intoxicación para la que hoy no existe tratamiento específico: aprovechar una defensa que la propia naturaleza lleva millones de años perfeccionando.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *