Una mujer recupera la vista tras cinco años de ceguera gracias a un trasplante de ojo a ojo

Una mujer recupera la vista tras cinco años de ceguera gracias a un trasplante de ojo a ojo
Una mujer recupera la vista tras cinco años de ceguera gracias a un trasplante de ojo a ojo

Elena llevaba más de cinco años completamente ciega después de sufrir un grave accidente de tráfico. El impacto dañó de forma irreversible el nervio óptico del ojo izquierdo, aunque dejó intactos otros tejidos, mientras que el derecho conservaba el nervio funcional, pero presentaba lesiones graves en la córnea y la retina. Ante una situación que impedía recurrir a un trasplante convencional, el equipo médico encontró una solución inédita: aprovechar las partes sanas de ambos ojos para reconstruir uno capaz de volver a ver.

Cirugía pionera

La operación fue realizada por la Clínica Oftalmológica Universitaria del Hospital Molinette, en Turín, bajo la dirección del profesor Michele Reibaldi. Durante casi seis horas, los especialistas trasladaron del ojo izquierdo al derecho un bloque de tejido formado por la córnea, la esclerótica, la conjuntiva y la zona central de la retina, conocida como mácula.

Los especialistas mantienen la prudencia, pero consideran los primeros resultados muy alentadores.

La intervención representa un hito porque nunca antes se había trasplantado la parte central de la retina de un ojo a otro en una misma paciente. Los médicos describieron el procedimiento como una especie de “traslado biológico”, capaz de crear un ojo funcional a partir de dos órganos gravemente afectados.

Los primeros controles confirman que los tejidos se han integrado correctamente y que Elena está recuperando la función visual de manera progresiva. El equipo seguirá evaluando durante los próximos meses hasta qué punto puede mejorar la retina trasplantada.

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Volver a mirar

El momento más emocionante llegó cuando Elena abrió los ojos y consiguió reconocer el rostro de su hijo y el de Joe, la perra guía que la ha acompañado durante sus años de ceguera. “El premio más grande fue el increíble momento en que pudo reconocerlos”, explicó Reibaldi.

Joe permaneció junto a ella durante el ingreso gracias a una autorización especial del hospital, que quiso preservar el vínculo entre ambas durante un proceso tan delicado. Ahora, la perra seguirá acompañándola, aunque Elena comienza a recuperar parte de la autonomía que había perdido.

Los especialistas mantienen la prudencia, pero consideran los primeros resultados muy alentadores. La intervención abre nuevas posibilidades para pacientes con lesiones oculares complejas que hasta ahora no tenían opciones mediante las técnicas habituales.

La buena noticia no es solo que Elena haya vuelto a ver después de cinco años, sino que una operación considerada casi imposible pueda ofrecer en el futuro una nueva esperanza a otras personas con ceguera severa.

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