Georgia bate el récord de nidos de tortuga boba en 37 años

Georgia bate el récord de nidos de tortuga boba en 37 años
Georgia bate el récord de nidos de tortuga boba en 37 años

Las playas de Georgia, en la costa atlántica de Estados Unidos, están viviendo una temporada excepcional para la tortuga boba (Caretta caretta). El pasado 29 de julio se habían contabilizado ya 4.080 nidos y pocos días después la cifra superó los 4.110, rebasando el anterior récord de 4.071 registrado en 2022. Es el mayor número desde que voluntarios, investigadores y personal del Departamento de Recursos Naturales comenzaron a vigilar de forma sistemática todas las playas de las islas barrera del estado hace 37 años.

Recuperación constante

El dato resulta especialmente significativo si se compara con la situación de hace apenas dos décadas. En 2004, Georgia registró solo 358 nidos, el mínimo histórico dentro de la serie de seguimiento. Desde comienzos de los años noventa, sin embargo, la población regional ha aumentado aproximadamente un 4% anual.

“Las tortugas bobas son una especie longeva y no se reproducen hasta que tienen entre 30 y 35 años”.

En los últimos cinco veranos, el récord de anidación se ha superado en dos ocasiones. Además, el objetivo de 2.800 nidos anuales fijado en el plan de recuperación de esta especie amenazada ya se ha rebasado tres veces, una evolución que los responsables de conservación consideran alentadora.

Parte del progreso se debe al trabajo diario de la Georgia Sea Turtle Cooperative. Durante la temporada reproductiva, sus integrantes recorren las playas al amanecer para localizar los nuevos nidos, señalizarlos, protegerlos y comprobar posteriormente cuántas crías han conseguido salir.

También han sido importantes los dispositivos excluidores de tortugas instalados obligatoriamente en las redes de los barcos camaroneros desde finales de los años ochenta. Estos sistemas permiten que los animales puedan escapar si quedan atrapados accidentalmente durante la pesca y han contribuido a reducir una de sus principales amenazas

El récord de nidos de tortuga boba confirma su recuperación en Georgia

Protección a largo plazo

La recuperación de la tortuga boba exige paciencia. Las hembras pueden superar los 300 kilos y pasan casi toda su vida en el mar, pero no alcanzan la madurez reproductiva hasta los 30 o 35 años. Cada temporada regresan a la costa entre mayo y mediados de verano para excavar sus nidos y depositar alrededor de un centenar de huevos.

Las tortugas bobas son una especie longeva y no se reproducen hasta que tienen entre 30 y 35 años”, explica Mark Dodd, coordinador del programa de tortugas marinas de Georgia. Por ese motivo, los efectos de las medidas adoptadas hace décadas empiezan a ser visibles solo ahora.

Los modelos elaborados por el Departamento de Recursos Naturales de Georgia, la Universidad de Georgia y el Servicio Geológico de Estados Unidos prevén que la población pueda mantenerse relativamente estable durante más de una década antes de volver a crecer. Si las actuales medidas de protección continúan, la anidación podría alcanzar en el futuro niveles no vistos desde la década de 1950.

Todavía queda camino por recorrer, pero pasar de 358 nidos en 2004 a más de 4.100 en 2026 muestra el impacto que puede tener una estrategia de conservación sostenida durante décadas. El nuevo récord convierte esta temporada en una señal especialmente clara de que proteger playas, reducir capturas accidentales y mantener la vigilancia puede ayudar a recuperar incluso poblaciones que llegaron a encontrarse en una situación muy delicada.

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