Tras cuatro décadas actuando, Julie ha sido trasladada al Santuario de Elefantes Pangea, en el Alentejo. Es la primera residente de este espacio dedicado a acoger elefantes que han vivido en circos y otros entornos de trabajo.
Julie llegó el pasado 30 de junio al Santuario de Elefantes Pangea después de un viaje de tres horas en camión desde las instalaciones del circo Víctor Hugo Cardinali.
La elefanta fue capturada cuando era una cría en África a finales de la década de 1980. En 1988 comenzó a actuar en circos de Portugal, una actividad que mantuvo durante cerca de 40 años.
Julie es considerada la última elefanta que permanecía vinculada a un circo en Portugal.
Su futuro comenzó a cambiar en 2018, cuando el Gobierno portugués aprobó una ley que prohibía la participación de animales salvajes en espectáculos a partir de 2024. Sin embargo, todavía era necesario encontrar un lugar adecuado al que trasladarla.
Un traslado preparado durante 18 meses
El Santuario de Elefantes Pangea contactó con el anterior propietario de Julie mientras sus instalaciones todavía se encontraban en construcción. A partir de ese momento, el equipo comenzó a preparar su llegada como primera residente del centro.
El proceso se prolongó durante 18 meses e incluyó la planificación del transporte y la adaptación del espacio. Según los responsables del santuario, Julie comenzó a explorar su nuevo hogar poco después de llegar.
El traslado fue preparado durante un año y medio para facilitar su adaptación al santuario.
“Difícilmente podría haber una primera residente más apropiada que la última elefanta de circo de Portugal”, afirmó Kate Moore, directora general del centro. La responsable explicó que la prioridad ahora es ofrecerle la mejor calidad de vida posible durante los próximos años.
Un santuario que espera acoger a más elefantes
Pangea ocupa unas 1.000 acres de terreno en la región portuguesa del Alentejo y se presenta como el primer santuario europeo de estas características. El proyecto espera poder albergar en el futuro entre 20 y 35 elefantes. Por el momento, su capacidad es limitada mientras continúa la construcción de nuevos establos y cercados.
Pangea funciona como una organización benéfica independiente registrada en Portugal y el Reino Unido. Antes del traslado, una escuela primaria inglesa adoptó simbólicamente a Julie y realizó una aportación de 100 libras para colaborar con sus cuidados.
Además, esta elefanta podría dejar de ser la única residente del santuario antes de que termine el año. El centro espera recibir a Kariba, otra elefanta africana capturada en libertad que también se encuentra en la cuarentena.
Actualmente, Kariba vive sola en un zoológico de Bélgica. Su llegada permitiría que ambas elefantas comenzaran una nueva etapa en un espacio preparado para atender sus necesidades y ofrecerles una vida alejada de los espectáculos.
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