LIFE MareNatura trabaja para mejorar la protección de nueve especies emblemáticas de la megafauna marina en Grecia e Italia. El proyecto combina seguimiento científico, tecnología y análisis genético para localizar los hábitats más importantes del Mediterráneo y proponer nuevas zonas protegidas allí donde todavía existen vacíos de conservación.
El proyecto comenzó en julio de 2023 y se prolongará hasta junio de 2029 con un presupuesto cercano a los 11 millones de euros, financiado en un 75% por la Unión Europea. Su área de estudio se extiende por el mar Egeo, el Jónico y el sur del Adriático y abarca unos 48 millones de hectáreas, más del 20% de la cuenca mediterránea. Buena parte de las actuaciones se desarrollan además en 44 espacios Natura 2000 de Grecia e Italia.
Nueve especies
LIFE MareNatura centra sus esfuerzos en nueve especies especialmente vulnerables: foca monje del Mediterráneo, tortuga boba, tortuga verde, cachalote, marsopa común, zifio de Cuvier, delfín común, pardela mediterránea y gaviota de Audouin. Hasta ahora, gran parte de las medidas de conservación se habían concentrado en las zonas de reproducción. El proyecto quiere mirar más allá y conocer mejor también áreas de alimentación, puntos de concentración y corredores migratorios, muchos de ellos situados lejos de la costa.
La iniciativa busca contribuir al compromiso europeo de proteger de forma efectiva una mayor proporción de mares y océanos antes de 2030.
Para conseguirlo, los equipos realizan censos desde barcos, aviones y tierra y utilizan técnicas como seguimiento por satélite, análisis genéticos y estudios de dieta y mortalidad. Está prevista la instalación de más de 200 transmisores satelitales en ejemplares de las distintas especies.
Los datos obtenidos permitirán localizar los denominados hotspots de biodiversidad, lugares especialmente importantes para la supervivencia de estas especies y que pueden pasar inadvertidos cuando la protección se concentra únicamente en las zonas costeras.

LIFE MareNatura busca nuevos refugios para nueve grandes especies del Mediterráneo
Nuevas áreas
Uno de los principales objetivos es utilizar esa información para proponer nuevas áreas marinas protegidas en Grecia y ampliar la red Natura 2000. El proyecto también pretende identificar más de 30 zonas relevantes para la biodiversidad marina en el Mediterráneo oriental.
La iniciativa busca contribuir así al compromiso europeo de proteger de forma efectiva una mayor proporción de mares y océanos antes de 2030. También aspira a incorporar algunos de esos enclaves a catálogos científicos internacionales que puedan facilitar su protección mediante acuerdos y convenios.
Tres años después de su puesta en marcha, LIFE MareNatura ya ha completado una amplia campaña de investigación en el Egeo, el Jónico y el Adriático. Los datos recopilados se encuentran ahora en fase de análisis y servirán para orientar futuras políticas de conservación marina.
El proyecto parte de una idea sencilla: para proteger mejor a las especies marinas hay que saber no solo dónde nacen, sino también por dónde viajan, dónde se alimentan y qué amenazas encuentran en el camino. Convertir ese conocimiento en nuevas áreas protegidas es el siguiente paso.
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