El regreso del águila de cola blanca a Inglaterra continúa dando pasos adelante. Tres nuevas crías han nacido y salido adelante en libertad este verano, lo que supone el cuarto año consecutivo en el que ejemplares reintroducidos consiguen reproducirse con éxito.
Dos de las crías nacieron en Sussex y la tercera en Dorset dentro del programa impulsado por Forestry England y la Roy Dennis Wildlife Foundation para recuperar una especie que desapareció del sur de Inglaterra hace más de dos siglos.
Nueve águilas nacidas ya en libertad
Las dos crías de Sussex son descendientes de una pareja liberada en 2020 que ha conseguido reproducirse todos los años desde 2023.
En Dorset, otra pareja ha sacado adelante a su segundo pollo en dos temporadas consecutivas. El macho adulto tiene además una particular historia de supervivencia: vive con una sola pata desde que perdió la otra hace cinco años.
Con estos nuevos nacimientos, ya son nueve las águilas de cola blanca que han nacido en estado salvaje desde que comenzó el proyecto de recuperación. Además, cinco parejas procedentes de las reintroducciones ya se han establecido en distintas zonas de Inglaterra.
Seguimiento para conocer sus primeros vuelos
Las tres nuevas águilas llevan pequeños dispositivos de seguimiento por satélite que permitirán conocer sus movimientos una vez abandonen el territorio de sus progenitores.
Esta información ayudará a los investigadores a estudiar cómo exploran nuevos lugares, dónde encuentran alimento y qué zonas terminan utilizando durante sus primeros años de vida.
El seguimiento de los nidos también está aportando nuevos datos sobre su alimentación.
Las cámaras instaladas esta temporada registraron más de 300 entregas de alimento a las crías y mostraron que el pescado era, con diferencia, la presa más habitual.

Tres nuevas crías han conseguido salir adelante en nidos silvestres este verano.
Una rapaz que desapareció durante siglos
El águila de cola blanca, también conocida como pigargo europeo, es la rapaz de mayor tamaño de Reino Unido y puede alcanzar una envergadura cercana a los 2,5 metros.
Aunque antiguamente ocupaba amplias zonas del país, siglos de persecución provocaron su desaparición. La última pareja reproductora conocida en el sur de Inglaterra fue registrada en 1780.
Para intentar revertir esa situación, Forestry England y la Roy Dennis Wildlife Foundation comenzaron en 2019 un programa de reintroducción desde la isla de Wight. Desde entonces se han liberado decenas de ejemplares jóvenes y el proyecto se ha ampliado recientemente a otras zonas, como el Parque Nacional de Exmoor.
El objetivo final no es únicamente devolver ejemplares al medio natural, sino conseguir que la especie vuelva a formar una población capaz de mantenerse por sí misma.









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