La reubicación de jirafas en Uganda ha llevado a doce ejemplares de Rothschild hasta una reserva donde llevaban décadas desaparecidas. El operativo busca proteger esta subespecie amenazada, ampliar su hábitat y devolver biodiversidad a una zona castigada en el pasado por la caza furtiva.
Doce jirafas de Rothschild han comenzado una nueva etapa en la Reserva de Vida Silvestre de Ajai, en el noroeste de Uganda. Los animales fueron trasladados desde el Parque Nacional de las Cataratas Murchison, el mayor del país, hasta un espacio protegido situado a 106 kilómetros de distancia. La iniciativa pretende crear una nueva población estable, reducir la presión sobre su hábitat actual y asegurar el futuro de una subespecie en peligro de extinción. El traslado también forma parte de un proyecto más amplio para recuperar la fauna de Ajai, donde muchas especies desaparecieron durante décadas de caza furtiva e inestabilidad.
Nuevo hogar
El operativo estuvo dirigido por guardabosques y veterinarios especializados. Las jirafas fueron sedadas, examinadas y transportadas en camiones preparados con ramas para que pudieran alimentarse durante el trayecto. Al llegar a Ajai, entraron en una reserva de 166 kilómetros cuadrados que vuelve a convertirse poco a poco en refugio de grandes animales africanos.
Décadas después de desaparecer de Ajai, las jirafas vuelven a recorrer esta reserva.
El objetivo es establecer una “población semilla” lejos de las crecientes presiones que afectan al Parque Nacional de las Cataratas Murchison. Allí se concentra aproximadamente el 40% de los yacimientos petrolíferos de Uganda y la presencia de perforaciones y maquinaria pesada ha aumentado durante los últimos meses.
“Contar con una población semilla a unos cien kilómetros de aquí es la decisión de conservación correcta”, explicó Patrick Atimnedi, responsable veterinario de la Autoridad de Vida Silvestre de Uganda. La medida pretende evitar que toda la población dependa de un único hábitat vulnerable.

Doce jirafas encuentran un nuevo hogar lejos de las perforaciones petroleras
Naturaleza recuperada
La llegada de las jirafas forma parte de un ambicioso proyecto de restauración ecológica. Las autoridades también prevén reintroducir rinocerontes blancos del sur, búfalos, cebras y cientos de kob ugandeses para reconstruir el ecosistema perdido.
Los primeros resultados de las reintroducciones anteriores son alentadores. Los responsables de la reserva aseguran que los animales se están reproduciendo y extendiendo por el espacio protegido. Además, se han reforzado las patrullas, instalado cercados y desarrollado programas de formación con las comunidades vecinas para prevenir la caza furtiva.
La población local también participa en el proyecto y recibe parte de los ingresos generados por el turismo. Las autoridades esperan que el regreso de las jirafas impulse la economía de la zona y fortalezca el compromiso colectivo con su protección.
Décadas después de desaparecer de Ajai, las jirafas vuelven a recorrer esta reserva. Su llegada no solo ofrece una segunda oportunidad a una especie amenazada: también demuestra que un ecosistema puede empezar a reconstruirse cuando conservación y comunidad avanzan juntas.
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