Un zorro recupera movilidad gracias a sesiones de hidroterapia en una piscina para perros

Un zorro recupera movilidad gracias a sesiones de hidroterapia en una piscina para perros
Un zorro recupera movilidad gracias a sesiones de hidroterapia en una piscina para perros

El joven zorro fue localizado en junio en Huthwaite. Cuando llegó a manos de Mansfield Wildlife Rescue, sus patas traseras permanecían inmóviles y el pronóstico era incierto. El equipo inició entonces un proceso de rehabilitación y, con el tiempo, incorporó sesiones de natación asistida en una piscina del Mansfield Canine Centre, utilizada habitualmente para perros que se recuperan de lesiones. Ahora Chance comienza a apoyarse mejor sobre sus patas, ha recuperado parte de la sensibilidad y ya consigue moverlas y dar patadas dentro del agua.

Aprender de nuevo

La hidroterapia permite ejercitar músculos y articulaciones con una carga menor que sobre tierra firme. La flotabilidad del agua reduce el peso que soporta el cuerpo, mientras que su resistencia obliga a trabajar la musculatura de manera progresiva. En el caso de Chance, las sesiones buscan fortalecer especialmente el tren posterior y favorecer que recupere coordinación.

Chance utiliza cada vez más sus patas traseras para sostenerse, ha empezado a recuperar sensibilidad y consigue moverlas durante las sesiones en el agua.

Antes de comenzar, el zorro recibió las vacunas necesarias y las sesiones están siendo ofrecidas gratuitamente por el centro. Durante los ejercicios solo entra en la piscina con Chelsea, su cuidadora asignada, siguiendo las indicaciones del veterinario y de los especialistas en rehabilitación.

El contacto humano se mantiene además al mínimo. Aunque pueda parecer contradictorio durante una rehabilitación tan intensiva, existe una razón importante: Chance sigue siendo un animal salvaje y el objetivo final es que, si su evolución lo permite, pueda regresar algún día a la naturaleza.

Cathy Fraser, que trabaja en el centro canino, asegura que la evolución ha sido extraordinaria. Cuando recuerda las pocas posibilidades que parecía tener inicialmente, explica que resulta emocionante pensar que “este pequeño acto de bondad” pueda terminar permitiéndole volver a vivir plenamente en libertad.

Un zorro que no podía mover las patas traseras vuelve a usarlas gracias a la hidroterapia

Volver al bosque

Los avances ya son visibles. Chance utiliza cada vez más sus patas traseras para sostenerse, ha empezado a recuperar sensibilidad y consigue moverlas durante las sesiones en el agua. Los rescatadores consideran que su evolución es alentadora, aunque todavía no existe una fecha para una posible liberación.

Su caso tampoco es aislado. Mansfield Wildlife Rescue ha rehabilitado este año a cinco zorros atropellados, y sus responsables aseguran haber detectado un aumento de este tipo de accidentes.

La fundadora del centro, Cheryl Martins, relaciona parte de ese incremento con las altas temperaturas registradas durante el verano. Según explica, algunos de los roedores que normalmente sirven de alimento a los zorros permanecen más escondidos, lo que puede llevar a estos animales a acercarse a núcleos urbanos y cruzar carreteras con mayor frecuencia en busca de comida.

Por ahora, Chance continúa entrando en la piscina para fortalecer unas patas que hace apenas unos meses no podía mover. Cada pequeña patada en el agua acerca un poco más el objetivo de sus cuidadores: que pueda valerse de nuevo por sí mismo y regresar al campo inglés.

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