Un estudio liderado por el Hospital del Mar Research Institute identifica cómo la ausencia de la proteína IKKa permite a las células tumorales agruparse y propagarse con mayor facilidad.
La investigación científica continúa aportando claves para comprender mejor el comportamiento del cáncer y abrir nuevas vías de tratamiento. Un equipo de investigadores ha identificado un mecanismo biológico que facilita la metástasis del cáncer de colon hacia el hígado, uno de los órganos más afectados por esta enfermedad.
El estudio, liderado por el Hospital del Mar Research Institute de Barcelona (HMRIB) y el Servicio de Patología del Hospital del Mar, revela que la ausencia de una proteína llamada IKKa permite que las células tumorales se agrupen entre sí, aumentando su capacidad de supervivencia durante el proceso metastásico.
Los resultados de la investigación se han publicado el 13 de marzo en la revista científica Nature Communications y aportan nuevos conocimientos que podrían ayudar en el futuro a identificar pacientes con mayor riesgo de metástasis y a desarrollar terapias dirigidas para impedir la propagación del tumor.
Cómo se propaga el cáncer de colon
La metástasis es el proceso mediante el cual las células cancerosas se desprenden del tumor original y viajan a través del organismo para colonizar otros órganos. En el caso del cáncer de colon, el hígado es uno de los destinos más frecuentes de estas células tumorales.
Según explica el investigador principal del estudio, Lluís Espinosa, una de las claves de este proceso es la capacidad de las células cancerosas para agruparse entre sí durante su desplazamiento por el torrente sanguíneo.
Cuando las células tumorales viajan de forma individual, el sistema inmunitario suele detectarlas y eliminarlas con mayor facilidad. Sin embargo, cuando se desplazan formando pequeños grupos, aumentan sus probabilidades de sobrevivir al ataque del sistema defensivo del organismo y de implantarse en nuevos tejidos.
El estudio ha demostrado que la proteína IKKa actúa como un regulador natural que limita esa capacidad de unión entre células tumorales. Cuando esta proteína está ausente o no funciona correctamente, las células cancerosas desarrollan una mayor capacidad para adherirse entre sí y formar agrupaciones más resistentes.

Experimentos con organoides y modelos animales
Para estudiar este mecanismo, los investigadores utilizaron organoides, pequeñas estructuras celulares cultivadas en laboratorio a partir de células de pacientes con cáncer de colon. Estos modelos permiten reproducir de forma muy precisa el comportamiento de los tumores humanos.
En estos organoides, los científicos eliminaron la proteína IKKa y observaron cómo las células tumorales incrementaban notablemente su tendencia a agruparse, reproduciendo así las condiciones que favorecen la metástasis.
Posteriormente, los resultados se confirmaron en modelos preclínicos con ratones, lo que permitió comprobar que los tumores que carecían de esta proteína presentaban una mayor capacidad para generar metástasis en el hígado.
Los investigadores identificaron además una subpoblación específica de células tumorales con uniones especialmente fuertes entre ellas, que serían las principales responsables de iniciar este proceso metastásico.
Este hallazgo ofrece una nueva perspectiva sobre cómo se organiza el desplazamiento de las células cancerosas y por qué algunas de ellas consiguen sobrevivir durante su viaje por el organismo.
Una posible nueva vía para frenar la metástasis
El estudio también ha identificado posibles estrategias para interferir en el proceso de agrupación de las células tumorales.
En concreto, los investigadores analizaron el papel de la proteína claudina-2, una molécula que forma parte de las estructuras responsables de mantener unidas las células entre sí. Al bloquear esta proteína en los experimentos, observaron que las células cancerosas perdían parte de su capacidad de unirse y migrar, reduciendo así su potencial metastásico.
Este descubrimiento abre la puerta a futuras terapias dirigidas a impedir que las células tumorales se agrupen, lo que podría dificultar su propagación a otros órganos.
🔬Researchers from @HMar_research & @hmarpath have identified a key mechanism behind colon cancer metastasis.
— HMar Research Institute (@HMar_research) March 13, 2026
🧬A lack of the IKKα protein enables tumour cells to cluster together & survive during dissemination.
📊@NatureComms.
🗞️More: https://t.co/FTIqlgSfFs@hospitaldelmar pic.twitter.com/hBKnWWcbd4
Hacia diagnósticos más precisos y tratamientos personalizados
Los investigadores continúan ahora trabajando para confirmar estos resultados en muestras de pacientes con cáncer de colon. El objetivo es identificar biomarcadores que permitan detectar con mayor precisión qué tumores presentan un mayor riesgo de desarrollar metástasis.
Según explica Lluís Espinosa, estos avances podrían ayudar en el futuro a personalizar los tratamientos y a desarrollar estrategias terapéuticas orientadas a frenar la diseminación del cáncer.
En el estudio también han participado científicos del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge, el University College de Dublín y el Centro de Investigación Biomédica en Red de Cáncer (CIBERONC), en una colaboración internacional que refuerza el papel de la investigación biomédica como motor de progreso en la lucha contra el cáncer.









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