Un medicamento utilizado desde hace años contra la epilepsia podría convertirse en una nueva opción frente al aura de migraña. En un estudio con 81 pacientes, la frecuencia de estos episodios cayó cerca de un 80% tras comenzar el tratamiento.
Alteraciones visuales, hormigueos, pérdida de sensibilidad o dificultades para hablar son algunos de los síntomas que puede provocar el aura antes o durante una crisis de migraña. Aunque afecta hasta a una de cada tres personas con migraña, actualmente no existe un tratamiento establecido dirigido específicamente contra esta fase. Investigadores de la Universidad de Lund, en Suecia, han observado ahora resultados prometedores con la lamotrigina, un medicamento autorizado para tratar la epilepsia y el trastorno bipolar. Entre los 81 pacientes estudiados, los días con aura descendieron de una media de 6,9 al mes a solo 1,4 tras iniciar el tratamiento.
Menos episodios
El estudio se centró en personas que sufrían episodios de aura frecuentes o especialmente molestos. El síntoma más habitual eran las alteraciones visuales, presentes en casi todos los participantes, aunque también aparecían problemas sensoriales y dificultades relacionadas con el habla o el lenguaje.
El equipo prepara en Suecia un ensayo nacional aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo para determinar si la lamotrigina puede reducir realmente el aura frente a un tratamiento simulado.
Tras comenzar a tomar lamotrigina, el número medio de días mensuales con aura cayó un 79,7%. En total, 69 de los 81 pacientes, un 85,2%, consiguieron reducir al menos a la mitad la frecuencia de estos episodios.
La lamotrigina actúa sobre la actividad eléctrica de las neuronas y reduce, entre otros mecanismos, la liberación de glutamato. Los investigadores creen que esta acción podría dificultar la propagación de la llamada despolarización cortical propagada, una onda de alteración de la actividad cerebral considerada uno de los principales mecanismos relacionados con el aura.
“Si los resultados pueden confirmarse, el fármaco podría convertirse en una opción relativamente económica y bien establecida para un grupo de pacientes que actualmente no dispone de un tratamiento para el aura en sí”, explica Sena Uzun, investigadora de la Universidad de Lund y autora del estudio.

Un medicamento ya conocido podría abrir una nueva vía frente al aura de migraña
Próximo ensayo
Los resultados requieren todavía cautela. El trabajo analizó retrospectivamente a pacientes tratados entre 2014 y 2022 y no contó con un grupo de control, por lo que no permite demostrar por sí solo que la mejoría se debiera exclusivamente a la lamotrigina. Estudios anteriores con este medicamento han obtenido además resultados desiguales.
También se registraron efectos adversos en 29 de los 81 participantes, principalmente cambios en la piel, mareos, fatiga o problemas de concentración. Solo cinco abandonaron el tratamiento por este motivo. Los investigadores observaron además que aumentar la dosis de forma más gradual estaba relacionado con menos efectos secundarios.
El siguiente paso será precisamente comprobar estos resultados con mayor rigor. El equipo prepara en Suecia un ensayo nacional aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo para determinar si la lamotrigina puede reducir realmente el aura frente a un tratamiento simulado.
Si ese nuevo estudio confirma los resultados, un medicamento que ya lleva años utilizándose para otras enfermedades podría ofrecer una alternativa a pacientes para los que el aura es, en ocasiones, incluso más incapacitante que el propio dolor de cabeza.
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