Arrecifes artificiales impresos en 3D buscan recuperar corales de las profundidades del Atlántico

Arrecifes artificiales impresos en 3D buscan recuperar corales de las profundidades del Atlántico
Arrecifes artificiales impresos en 3D buscan recuperar corales de las profundidades del Atlántico

La expedición se desarrolló durante agosto a bordo del buque oceanográfico francés L’Atalante y forma parte de los proyectos europeos REDECOR y REDRESS. Los arrecifes fueron colocados a profundidades de entre 900 y 1.100 metros en el Porcupine Bank, frente a la costa occidental de Irlanda, y en el cañón de Guilvinec, en el golfo de Vizcaya. Cada estructura pesa unos 600 kilos y ha sido diseñada con túneles, salientes y huecos que imitan la complejidad de un arrecife natural. La idea es acelerar una recuperación que, sin intervención, podría necesitar décadas o incluso siglos debido al lentísimo crecimiento de estos corales.

Arrecifes a medida

Las estructuras tienen unos 80 centímetros de altura y un metro de diámetro y están impresas en 3D con hormigón de bajas emisiones mezclado con material volcánico. Su superficie irregular busca crear pequeños refugios y puntos de fijación para corales y otros organismos marinos.

La iniciativa forma parte de REDRESS, un proyecto que reúne a 27 socios de 15 países.

Los investigadores no están probando una única estrategia. Algunos arrecifes incorporan conchas de ostras, placas y baldosas cerámicas para favorecer que las larvas de coral se asienten de manera natural, mientras que otros llevan pequeños fragmentos de coral vivo recogidos a unos 950 metros de profundidad.

Estos fragmentos fueron mantenidos en depósitos de agua marina que reproducían las condiciones naturales y después fijados sobre conchas antes de colocarlos en las nuevas estructuras. El equipo trabaja especialmente con dos especies constructoras de arrecifes de aguas frías: Lophelia pertusa y Madrepora oculata.

“Estos corales crecen apenas unos milímetros al año, por lo que la recuperación natural puede tardar décadas o siglos”, explica Anthony Grehan, ecólogo de aguas profundas de la Universidad de Galway. El objetivo, añade, es comprobar si estas estructuras pueden actuar como un punto de partida que acelere ese proceso.

Científicos instalan arrecifes artificiales impresos en 3D de 600 kilos para recuperar corales de aguas profundas

Primeras señales

Los resultados iniciales son alentadores. Durante la campaña de este año, los científicos regresaron a varios arrecifes instalados en el golfo de Vizcaya en 2025 y comprobaron que los fragmentos de coral seguían vivos.

Además, las estructuras ya habían empezado a atraer otros organismos. Los investigadores encontraron erizos de mar, peces, cangrejos y crinoideos, una primera señal de que estos nuevos relieves pueden convertirse en pequeños núcleos de biodiversidad.

El seguimiento continuará durante los próximos años mediante fotografías, vídeo y mapas tridimensionales. Los equipos también analizarán la calidad del agua, los sedimentos y posibles contaminantes para conocer mejor las condiciones que permiten que los corales sobrevivan y determinar cómo pueden afectarles el calentamiento y la acidificación del océano.

La iniciativa forma parte de REDRESS, un proyecto que reúne a 27 socios de 15 países. Equipos de Reino Unido, Islandia e Italia están instalando estructuras similares en distintos puntos del Atlántico y el Mediterráneo para comprobar si el modelo puede aplicarse a mayor escala.

Los arrecifes de aguas profundas son menos conocidos que los tropicales, pero funcionan como auténticos oasis para numerosas especies y pueden tardar siglos en desarrollarse. La nueva estrategia no puede reconstruir de inmediato lo que se perdió, pero sí pretende dar a estos ecosistemas algo especialmente valioso: una estructura sobre la que empezar de nuevo.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *