Descubren 31 nuevas especies marinas en solo dos semanas frente a Brasil

Descubren 31 nuevas especies marinas en solo dos semanas frente a Brasil
Descubren 31 nuevas especies marinas en solo dos semanas frente a Brasil

La expedición, realizada a bordo del buque científico Falkor (too) del Schmidt Ocean Institute, se adentró en la zona intermedia del Atlántico Sur tropical, situada entre las aguas iluminadas por el Sol y el fondo marino. Allí, los científicos encontraron una diversidad mayor de la esperada y pudieron confirmar como nuevas para la ciencia nueve medusas, siete sifonóforos, siete ctenóforos, cuatro larváceos, dos rizarios gigantes, un anfípodo y un gusano marino del género Tomopteris. Un proceso que habitualmente puede prolongarse durante años o décadas se completó en este caso en cuestión de días.

Vida desconocida

La llamada zona intermedia o midwater constituye el mayor espacio habitable de la Tierra, pero también uno de los más difíciles de estudiar. Su enorme extensión y profundidad hacen que buena parte de sus habitantes sigan siendo prácticamente desconocidos para la ciencia.

Uno de los principales problemas para estudiar estos ecosistemas es que muchos de sus animales tienen cuerpos gelatinosos y extremadamente frágiles.

Entre las nuevas especies hay animales especialmente llamativos. Los larváceos tienen aspecto de pequeños renacuajos y, pese a su apariencia, están evolutivamente más próximos a los seres humanos que la mayoría de los invertebrados. Los rizarios gigantes, por su parte, son organismos formados por una sola célula, aunque alcanzan un tamaño suficiente para verse a simple vista.

Los científicos también observaron comportamientos poco habituales, como un gusano de aspecto extremadamente delicado que se desplaza mucho más rápido de lo que cabría esperar por la forma de su cuerpo, o un pulpo pelágico alimentándose de una medusa roja a unos 800 metros de profundidad.

“El mayor hábitat de la Tierra está lleno de animales increíbles que apenas estamos empezando a comprender”, explicó Karen Osborn, científica jefe de la expedición e investigadora del Museo Nacional de Historia Natural del Smithsonian.

Una expedición identifica 31 nuevas especies marinas en una de las zonas menos exploradas del océano

Tecnología sin daño

Uno de los principales problemas para estudiar estos ecosistemas es que muchos de sus animales tienen cuerpos gelatinosos y extremadamente frágiles. Los métodos tradicionales de captura pueden deformarlos o destruirlos antes de que los investigadores tengan oportunidad de analizarlos.

Para evitarlo, el equipo incorporó al robot submarino SuBastian sistemas que utilizan láseres para escanear los organismos y generar modelos tridimensionales sin tocarlos. Una cámara adicional permitió además observar detalles internos que no aparecían en esos escaneos.

A bordo del barco, los científicos combinaron estas imágenes con secuenciación genética y con una cámara que reproduce condiciones similares a las del océano profundo. También emplearon el microscopio abierto Squid, con el que consiguieron visualizar por primera vez en una expedición marítima estructuras celulares internas vivas en tres dimensiones.

Estas herramientas permitieron confirmar especies nuevas mucho más rápido y estudiar cómo funcionan sin alterar su comportamiento natural. Más allá de ampliar el catálogo de biodiversidad marina, el trabajo ofrece nuevas formas de explorar una región fundamental para procesos como el ciclo del carbono oceánico. En palabras de los investigadores, las nuevas tecnologías están empezando a mostrar cuánto queda todavía por descubrir en el mayor ecosistema del planeta.

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