La renaturalización urbana en Sant Boi transforma colegios, calles y parques

La renaturalización urbana en Sant Boi transforma colegios, calles y parques
La renaturalización urbana en Sant Boi transforma colegios, calles y parques

Sant Boi de Llobregat ha demostrado que devolver naturaleza a una ciudad implica mucho más que plantar árboles. Entre 2022 y 2025, el municipio catalán desarrolló una red ecológica conectada entre parques, calles, colegios, bosques y el río Llobregat. La iniciativa Sant Boi Respira + Verd ha sustituido superficies asfaltadas por jardines de lluvia, pequeños bosques urbanos y espacios permeables capaces de absorber agua, reducir el calor y favorecer la biodiversidad. El proyecto ha convertido la naturaleza en una parte habitual de la vida de sus vecinos, en lugar de limitarla a zonas aisladas.

Ciudad más verde

Uno de los resultados más visibles ha sido la recuperación de más de 87.600 metros cuadrados de espacios verdes, casi un 50% por encima del objetivo inicial. También se han plantado 907 árboles y 26.850 arbustos de 318 especies diferentes, elegidas por su resistencia a la sequía, su capacidad para capturar carbono y su utilidad para la fauna local.

La transformación ha llegado especialmente a los centros educativos.

El municipio ha creado cerca de dos kilómetros de corredores verdes para conectar hábitats antes fragmentados. Gracias a ellos, plantas y animales pueden desplazarse con mayor facilidad por el entorno urbano, mientras que los vecinos disfrutan de recorridos más sombreados y agradables.

Además, once lagos y estanques han sido restaurados para dejar de ser simples elementos decorativos y convertirse en ecosistemas útiles para anfibios y aves. A estas actuaciones se suman 63 refugios para fauna y la eliminación de miles de metros cuadrados ocupados por especies invasoras.

Sant Boi impulsa la renaturalización urbana con más de 87.000 metros cuadrados verdes

Escuelas naturales

La transformación ha llegado especialmente a los centros educativos. Los patios de los 14 colegios públicos de Sant Boi han sido renaturalizados, sustituyendo grandes superficies de hormigón por espacios con vegetación y mayor biodiversidad.

Estudiantes, docentes y familias participaron en su diseño para convertirlos tanto en zonas de juego como en aulas al aire libre. De este modo, los niños pueden aprender, descansar y relacionarse diariamente con la naturaleza sin salir de su propio colegio.

El proyecto también ha contado con científicos, profesionales sanitarios y asociaciones vecinales. Herramientas como los mapas GIS y la tecnología LiDAR permitieron localizar islas de calor y detectar los lugares donde la intervención podía tener un mayor impacto ambiental y social.

Más de 600 personas han participado ya en actividades comunitarias, mientras un sistema permanente de 21 indicadores permitirá medir los efectos ambientales y sanitarios a largo plazo. Sant Boi demuestra así que una ciudad puede ser más fresca, saludable y habitable cuando la naturaleza vuelve a formar parte de sus calles, colegios y rutinas diarias.

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