La restauración de hábitats en New Forest, en Reino Unido, está dando resultados visibles. Nuevos estudios han registrado más de 800 especies de invertebrados, entre ellas 102 consideradas raras o escasas a escala nacional, en varias zonas donde se han recuperado brezales, humedales y bosques autóctonos.
Los datos proceden de muestreos coordinados por Wild New Forest en cuatro enclaves, dos de ellos restaurados recientemente por Forestry England dentro del programa Higher Level Stewardship. Entre los hallazgos más destacados está el regreso del escarabajo bombardero, que no se registraba en New Forest desde hacía 85 años, además de poblaciones importantes de una polilla poco común y la primera observación en Reino Unido en más de medio siglo del insecto Notochilus limbatus.
Especies que vuelven
Muchas de las especies encontradas dependen de hábitats muy concretos, como brezales abiertos y turberas. Precisamente estos ecosistemas han sido el centro de buena parte de los trabajos de restauración desarrollados en la zona.
La recuperación de New Forest no busca únicamente aumentar el número de especies, sino crear un paisaje más conectado y resistente.
Las actuaciones incluyen retirar coníferas, bloquear sistemas artificiales de drenaje, recuperar cursos naturales de agua y reconectar llanuras de inundación. También se permite el pastoreo de ponis y ganado de New Forest, una práctica que ayuda a mantener abiertos estos paisajes.
Los resultados sugieren que la fauna puede responder con rapidez cuando se recuperan las condiciones adecuadas. “Estas últimas observaciones muestran lo rápido que puede regresar la vida silvestre a paisajes recuperados, algo enormemente alentador”, señala Russell Wynn, director de Wild New Forest.
El caso del escarabajo bombardero es especialmente llamativo. Esta especie se defiende de los depredadores mediante una reacción química que le permite expulsar un líquido extremadamente caliente, y su reaparición después de ocho décadas se ha convertido en uno de los símbolos de esa recuperación.

Más de 100 especies raras prosperan gracias a la restauración de hábitats en New Forest
Paisajes recuperados
Los investigadores también registraron cantidades relevantes de la rara Southern Chestnut Moth en un brezal restaurado y localizaron Notochilus limbatus en un humedal recuperado, una especie asociada precisamente a terrenos pantanosos.
Para Leanne Sargeant, responsable de recuperación de la naturaleza en Forestry England, estos pequeños animales cumplen funciones esenciales: polinizan, descomponen materia orgánica y forman parte de la alimentación de muchas otras especies.
La recuperación de New Forest no busca únicamente aumentar el número de especies, sino crear un paisaje más conectado y resistente. Algunas antiguas plantaciones de coníferas están siendo transformadas en bosques autóctonos, mientras otras vuelven a convertirse en brezales abiertos y zonas húmedas.
Los nuevos datos muestran que esa estrategia ya está dando resultados. Más de un centenar de especies raras o escasas han encontrado refugio en estos hábitats recuperados, reforzando la idea de que restaurar los ecosistemas puede permitir que la biodiversidad regrese incluso después de décadas de ausencia.
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