La restauración de la Sierra Minera ha permitido sellar siete antiguos depósitos mineros en El Llano del Beal y El Estrecho de San Ginés. La actuación reducirá la dispersión de metales pesados, protegerá a unos 2.400 vecinos y evitará que toneladas de sedimentos contaminantes alcancen el Mar Menor.
Cartagena ha completado una de las primeras grandes actuaciones para reparar los daños que dejó la antigua minería en el entorno del Mar Menor. Las obras han abarcado cerca de 120.000 metros cuadrados de terrenos degradados durante décadas y han supuesto una inversión próxima a los siete millones de euros. Los trabajos comenzaron en diciembre de 2024 y se han desarrollado en siete depósitos abandonados de El Llano del Beal y El Estrecho de San Ginés, considerados durante años un foco de contaminación para la población y el entorno natural.
Suelos recuperados
La intervención ha incluido la remodelación del terreno, la recuperación de los suelos, la instalación de sistemas de drenaje y contención y la plantación de nueva vegetación. El objetivo es estabilizar los antiguos depósitos y devolver al paisaje unas formas más naturales, capaces de frenar la erosión y regular mejor el agua de lluvia.
Los proyectos previstos se conectarán con la renaturalización de las ramblas mineras y con el futuro cinturón verde del Mar Menor.
Los trabajos también reducirán la dispersión por el aire de partículas procedentes de los residuos mineros. Durante más de treinta años, estos materiales han afectado al entorno de unos 2.400 habitantes de la diputación cartagenera de El Beal, especialmente en episodios de viento o lluvias intensas.
El sellado evitará además que los sedimentos con metales pesados sean arrastrados por ramblas y escorrentías hasta el Mar Menor. Según las estimaciones del Ministerio para la Transición Ecológica, una lluvia torrencial intensa podría haber movilizado más de 132 toneladas de materiales desde estas superficies.

La restauración de la Sierra Minera sella siete depósitos contaminantes
Protección compartida
La recuperación no solo busca mejorar el paisaje. También permitirá aumentar la estabilidad de los depósitos, reducir los riesgos para la salud y favorecer la aparición progresiva de cubierta vegetal y nuevos hábitats naturales.
La actuación forma parte del Marco de Actuaciones Prioritarias para Recuperar el Mar Menor, que prevé una inversión global de 110,8 millones de euros para restaurar unas 700 hectáreas de la Sierra Minera. En la zona todavía existen cerca de sesenta instalaciones abandonadas y suelos contaminados vinculados a la actividad minera.
Los proyectos previstos se conectarán con la renaturalización de las ramblas mineras y con el futuro cinturón verde del Mar Menor. La intención es crear corredores vegetales continuos que frenen la erosión, retengan contaminantes y mejoren la conexión ecológica de todo el territorio.
La finalización de estas obras responde también a una demanda histórica de los vecinos de El Llano del Beal, El Beal y El Estrecho de San Ginés. Después de décadas conviviendo con residuos mineros abandonados, la zona comienza a recuperar seguridad, vegetación y un entorno más saludable.
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