El hallazgo de este arrecife de coral en Benín devuelve esperanza sobre lo poco que aún conocemos del océano. Localizado con ayuda de drones submarinos y sonar, el enclave aparece hoy como un ecosistema lleno de vida pese a que durante décadas se creyó que estaba muerto.
Un equipo de investigadores ha redescubierto frente a la costa de Benín, en el golfo de Guinea, un arrecife profundo que llevaba más de sesenta años dado por perdido. Los estudios históricos de los años 60 habían señalado una posible estructura coralina a más de 50 metros de profundidad, pero asumieron que probablemente estaba muerta. Ahora, gracias a un trabajo con sonar, un dron submarino y un sistema de cámaras de aguas profundas, los científicos han comprobado que no solo sigue ahí, sino que está rebosante de vida. Las imágenes muestran un ecosistema aparentemente saludable, con varias clases de coral y peces alimentándose y refugiándose entre ellos. Para una zona del océano todavía poco explorada, el hallazgo es una noticia enorme.
Vida inesperada
Los investigadores analizaron 11,5 kilómetros de fondo marino con sonar y detectaron dos señales que podían corresponder a arrecifes. Después inspeccionaron las zonas más prometedoras con un dron submarino y el llamado Deep Sea Camera System, una especie de cámara de observación para grandes profundidades.
Un espacio que durante décadas se dio por muerto ha reaparecido como refugio de biodiversidad.
Lo que encontraron fue un ecosistema mesofótico, un tipo de arrecife que vive a mayor profundidad que los arrecifes tropicales más conocidos y recibe mucha menos luz. En lugar de formar una gran barrera continua, este tipo de coral suele aparecer en comunidades dispersas sobre el fondo marino.
Las imágenes mostraron al menos ocho tipos de coral y ocho especies de peces, entre ellas pargos africanos dorados, pez ángel guineano, mariposa de tres bandas y distintas damiselas. Para los científicos, ver aquel fondo marino por primera vez fue, en palabras del investigador Gérard Zinzindohoué, “una mezcla de emoción e incredulidad”.

Hallan en Benín un arrecife de coral vivo que llevaba décadas dándose por desaparecido
Esperanza azul
El hallazgo es importante no solo por lo que muestra, sino por lo que sugiere: que en esta parte de África occidental puede haber muchos más ecosistemas marinos valiosos aún sin documentar. Los investigadores creen incluso que este arrecife podría formar parte de un sistema más amplio a lo largo de la costa.
También deja una idea poderosa: el océano todavía guarda buenas noticias. Un espacio que durante décadas se dio por muerto ha reaparecido como refugio de biodiversidad, recordando que aún quedan zonas por descubrir y proteger.
Los autores explican que todavía harán falta más expediciones y muestreos directos para conocer con precisión la salud del arrecife y toda su biodiversidad. Pero la primera imagen ya basta para lanzar un mensaje esperanzador: a veces la naturaleza sigue resistiendo, incluso donde pensábamos que ya no quedaba nada.
Fuente:









0 comentarios