El proyecto ReverseParalysis desarrolla una interfaz cerebro-médula completamente implantable que utiliza neurotecnología, bioingeniería e inteligencia artificial para recuperar funciones motoras en personas con lesión medular.
Un proyecto europeo está abriendo nuevas esperanzas para personas que viven con parálisis tras una lesión medular. La iniciativa ReverseParalysis, financiada por la Unión Europea y coordinada por ONWARD Medical, ha desarrollado una interfaz cerebro-médula diseñada para crear un “puente digital” entre el cerebro y las zonas de la médula espinal que siguen intactas, pero han quedado desconectadas por la lesión. Aunque todavía no se trata de una cura ni de una solución disponible de forma generalizada, los resultados alcanzados muestran que la combinación de implantes, estimulación eléctrica e inteligencia artificial puede ayudar a recuperar movimientos que durante décadas se consideraban imposibles de restaurar.
Puente digital
Una lesión medular puede interrumpir la comunicación entre el cerebro y el cuerpo, impidiendo que las señales nerviosas lleguen a los músculos. Durante años, muchas tecnologías se centraron en ayudar a las personas a adaptarse a la parálisis mediante sillas de ruedas, exoesqueletos u otros dispositivos de apoyo, pero no tanto en restaurar el movimiento perdido.
El equipo también estudia nuevas aplicaciones relacionadas con la parálisis, como la estabilización de la presión arterial.
ReverseParalysis propone un enfoque diferente. En lugar de intentar reparar directamente la zona dañada, el sistema se centra en aprovechar las partes del sistema nervioso que siguen funcionando por debajo de la lesión. Para ello, utiliza un pequeño implante que lee las señales de la corteza motora del cerebro, las interpreta y las transforma en órdenes.
Esas órdenes se envían después a un segundo implante situado en la médula espinal por debajo de la lesión. Allí, el dispositivo aplica una estimulación eléctrica precisa sobre los nervios que controlan determinados músculos, de modo que la intención de moverse pueda traducirse en una acción real.
La tecnología combina avances de equipos de Suiza, Países Bajos y Francia en neurociencia, bioingeniería e inteligencia artificial. Los algoritmos de aprendizaje automático ayudan a adaptar el sistema a cada persona, afinando la interpretación de las señales cerebrales y mejorando el rendimiento con el entrenamiento.

Un proyecto europeo logra avances prometedores para revertir la parálisis
Movimiento recuperado
Uno de los primeros pacientes en recibir el prototipo fue David Mzee, que sufrió una parálisis tras un accidente de gimnasia. Bajo el cuidado del equipo médico en Lausana, aprendió a ponerse de pie y caminar con apoyo. Su caso se convirtió en una muestra de lo que esta tecnología podía empezar a hacer posible.
El proyecto ReverseParalysis, completado en 2025, logró resultados especialmente relevantes: dos personas con lesiones medulares completas recuperaron la capacidad de ponerse de pie y caminar con apoyo, mientras que otras dos recuperaron movimientos en brazos y manos que les permitieron realizar de nuevo tareas cotidianas.
Para las personas con lesión medular, incluso una pequeña mejora puede tener un impacto enorme. Poder agarrar un alimento, mover una mano, mantenerse sentado con mayor estabilidad o permanecer de pie durante unos minutos puede aumentar la autonomía, reducir la dependencia de otras personas y mejorar la calidad de vida.
Los investigadores insisten en que esta tecnología no debe entenderse como una cura inmediata, sino como el inicio de un proceso de recuperación. Con entrenamiento intensivo, algunos pacientes pueden mejorar su control motor e incluso conservar parte de la función recuperada sin estimulación constante.
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