El primer trasplante renal con cirugía robótica realizado en Euskadi ha permitido abordar con mayor precisión un caso especialmente complejo. La técnica, mínimamente invasiva, puede reducir el impacto de la intervención y favorecer una recuperación más rápida y con menos dolor.
El Hospital Universitario Cruces ha realizado el primer trasplante renal con cirugía robótica de Osakidetza. El receptor, un hombre de 50 años, recibió el pasado 9 de julio un riñón procedente de un donante vivo. Sus antecedentes quirúrgicos y determinadas características vasculares dificultaban la intervención mediante las técnicas convencionales, por lo que la precisión del sistema robótico resultó especialmente valiosa. Pocos días después de la operación, el paciente se encontraba en buen estado y evolucionaba favorablemente.
Mayor precisión
La cirugía robótica permite implantar el órgano mediante pequeñas incisiones y ofrece al equipo médico una imagen tridimensional de alta definición. También facilita movimientos muy precisos, fundamentales al realizar las delicadas conexiones de los vasos sanguíneos y de la vía urinaria.
“El verdadero valor de este hito es ofrecer nuevas oportunidades terapéuticas allí donde pueden marcar una diferencia”.
Al tratarse de una técnica mínimamente invasiva, la operación puede resultar menos agresiva, reducir el dolor posterior y acelerar la recuperación. Su uso también abre nuevas posibilidades para pacientes cuya complejidad podría dificultar una intervención convencional.
En el procedimiento participó un equipo multidisciplinar formado por profesionales de Urología, Nefrología, Anestesia, Reanimación, Coordinación de Trasplantes y Enfermería especializada. La incorporación de esta tecnología sitúa al Hospital de Cruces entre el reducido grupo de centros españoles que realizan trasplantes renales robóticos.

La cirugía robótica permite realizar un trasplante renal de alta complejidad en Euskadi
Nueva etapa
El consejero vasco de Salud, Alberto Martínez, destacó que la innovación solo tiene sentido cuando mejora la atención a las personas. “El verdadero valor de este hito es ofrecer nuevas oportunidades terapéuticas allí donde pueden marcar una diferencia”, señaló.
El Hospital Universitario Cruces inició su programa de trasplante renal en 1979 y desde entonces ha realizado alrededor de 5.200 intervenciones en adultos y niños. Solo durante el primer semestre de 2026 alcanzó los 103 trasplantes de riñón, una actividad que lo convierte en uno de los centros más destacados de España en este ámbito.
Una vez consolidada la técnica, Osakidetza espera ampliarla progresivamente a otros pacientes que puedan beneficiarse de ella. La buena noticia no está solo en el estreno de una nueva tecnología, sino en su capacidad para hacer posibles intervenciones más precisas, menos agresivas y adaptadas a cada persona.
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