El Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba ha realizado con éxito una intervención pionera que permite trasplantar un corazón aunque donante y receptora no compartan grupo sanguíneo.
El Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba ha realizado con éxito el primer trasplante cardíaco infantil ABO incompatible de Andalucía, una intervención de gran complejidad que ha dado una nueva oportunidad de vida a Greta, una bebé de cinco meses procedente de Sevilla. La pequeña llegó al centro con una miocardiopatía dilatada de probable origen genético que había evolucionado hasta un fallo cardíaco terminal, por lo que el trasplante era su única alternativa terapéutica. Tras la operación, realizada el pasado mes de diciembre, su evolución está siendo favorable tanto desde el punto de vista cardiológico como neurológico.
Trasplante pionero
La principal novedad de este procedimiento es que permite trasplantar un corazón aunque el donante y la receptora no tengan el mismo grupo sanguíneo. Esta opción es especialmente importante en lactantes, ya que a edades tan tempranas el sistema inmunológico todavía no ha desarrollado plenamente anticuerpos frente a otros grupos sanguíneos.
“Greta nos recuerda que cada trasplante empieza mucho antes de entrar en quirófano: empieza con una familia que dona, con una organización capaz de activar todos sus recursos y con profesionales que trabajan como una sola unidad».
En el caso de los pacientes más pequeños, encontrar un órgano compatible en tamaño es uno de los grandes retos. Por eso, ampliar la posibilidad de recibir corazones de donantes con distinto grupo sanguíneo puede reducir tiempos de espera y aumentar las oportunidades de trasplante cuando cada día cuenta.
Greta necesitó inicialmente soporte circulatorio con ECMO y después un dispositivo Berlin Heart, que permitió mantener la función cardíaca como puente hasta la llegada del órgano. La indicación del trasplante exigió una valoración continua y muy precisa por parte de los equipos médicos.
La cardióloga pediátrica Elena Gómez, responsable del seguimiento de la paciente, explicó que “el trasplante ABO incompatible en lactantes es posible porque, a edades tan tempranas, el sistema inmunológico aún no ha desarrollado plenamente anticuerpos frente a otros grupos sanguíneos”. Además, destacó que esta opción permite “ampliar la ventana de donantes en pacientes muy pequeños, en los que el tiempo de espera y el tamaño del órgano son factores críticos”.

Córdoba realiza el primer trasplante cardíaco infantil ABO incompatible de Andalucía
Trabajo coordinado
La intervención requirió una coordinación excepcional entre múltiples equipos del hospital. En el procedimiento participaron profesionales de Cardiología Pediátrica, Cirugía Cardiovascular, Cuidados Intensivos Pediátricos, Hematología, Inmunología, Banco de Sangre, Anestesia, Enfermería, perfusionistas y Coordinación de Trasplantes.
En un trasplante ABO incompatible, el reto no termina con la llegada del corazón al quirófano. Es necesario retirar de la circulación de la receptora los anticuerpos que podrían atacar el nuevo órgano y sustituirlos por sangre y plasma adecuados para que el corazón pueda comenzar a latir en condiciones seguras.
El hematólogo Miguel Ángel Álvarez señaló que este tipo de intervención exige una preparación transfusional mucho más compleja que la de una cirugía convencional. “No se trata solo de tener sangre disponible, sino de saber exactamente qué componentes pueden administrarse y cuáles deben evitarse para no aumentar el riesgo inmunológico”, explicó.
También fue clave el trabajo de perfusión. Agustín Elías detalló que “la clave del procedimiento fue preparar el circuito de circulación extracorpórea con los componentes sanguíneos adecuados y realizar una exanguinación controlada de la paciente antes de reperfundir el órgano”. Según explicó, solo cuando los niveles estuvieron dentro de los parámetros indicados se pudo proceder con garantías.
Donar vida
El caso de Greta vuelve a recordar la importancia de la donación de órganos. La delegada de Salud y Consumo, María Jesús Botella, señaló que esta noticia representa “la mejor expresión de lo que significa un sistema público de salud fuerte: profesionales altamente cualificados, coordinación entre equipos, tecnología al servicio de la vida y una sociedad generosa que entiende que donar es ofrecer futuro”.
El director gerente del Hospital Reina Sofía, Francisco Triviño, también destacó el valor humano de este hito: “Greta nos recuerda que cada trasplante empieza mucho antes de entrar en quirófano: empieza con una familia que dona, con una organización capaz de activar todos sus recursos y con profesionales que trabajan como una sola unidad para que esa oportunidad llegue a tiempo”.
El Reina Sofía es el único centro andaluz con programa de asistencia cardíaca infantil de media y larga duración y de trasplante cardíaco pediátrico. En 2025 realizó 306 injertos de órganos, 11 de ellos infantiles, y cerró el año como el hospital con mayor actividad trasplantadora de Andalucía.
Este avance no solo ha cambiado la vida de Greta y su familia, sino que amplía el horizonte para otros bebés que puedan necesitar un corazón en situaciones críticas. La combinación de ciencia, coordinación sanitaria y generosidad social demuestra, una vez más, que la donación de órganos puede transformar una situación límite en una oportunidad real de futuro.
Fuente:









0 comentarios