El equipo de BCNatal logró corregir una grave malformación fetal antes del nacimiento y el bebé evoluciona hoy con total normalidad.
Un equipo médico del consorcio BCNatal, integrado por el Hospital Sant Joan de Déu y el Hospital Clínic de Barcelona, ha logrado un importante avance en medicina fetal tras operar con éxito a un feto de apenas 700 gramos que desarrollaba los intestinos fuera del abdomen. La intervención, realizada dentro del vientre materno, es la primera de este tipo llevada a cabo en Europa.
La cirugía permitió corregir una compleja gastrosquisis, una malformación congénita poco frecuente que impide que la pared abdominal del bebé se cierre correctamente durante el embarazo. Como consecuencia, los intestinos quedan expuestos al líquido amniótico, aumentando el riesgo de sufrir daños graves antes y después del nacimiento.
Seis semanas después de la operación, el bebé nació mediante cesárea y actualmente lleva una vida completamente normal, sin complicaciones derivadas de la anomalía.
Una cirugía fetal para evitar daños irreversibles
La malformación fue detectada en la semana 20 de embarazo durante una ecografía rutinaria realizada a Maria Camila, una joven de 20 años. Tras confirmar que el feto no presentaba otras alteraciones asociadas, los especialistas de BCNatal comenzaron un seguimiento exhaustivo del caso.
Los médicos comprobaron que se trataba de una “gastrosquisis compleja”, una variante especialmente grave que representa entre el 15 % y el 20 % de todos los casos. En situaciones así, los intestinos pueden deteriorarse progresivamente durante la gestación y provocar importantes secuelas tras el nacimiento, como intestino ultracorto, dependencia de nutrición parenteral o incluso la necesidad de un trasplante intestinal.
Ante el riesgo de lesiones irreversibles, el equipo planteó una opción inédita en Europa: intervenir quirúrgicamente al bebé antes de nacer.
“Lo que planteamos en casos como este es una terapia fetal que hasta ahora no se había realizado, en parte por su complejidad”, explicó Eduard Gratacós, director de BCNatal.
La propuesta fue analizada junto a un comité ético y aceptada finalmente por la familia.

Operación en la semana 28 de gestación.
Una intervención pionera y altamente compleja
La operación se realizó en la semana 28 de gestación. Para ello, los cirujanos practicaron una incisión en el abdomen de la madre para acceder al útero y recolocar cuidadosamente al feto.
A través de instrumental especializado, los médicos identificaron el defecto abdominal y lograron introducir nuevamente el intestino dentro del cuerpo del bebé, reduciendo así el riesgo de daños permanentes.
Este tipo de cirugía fetal solo se había realizado anteriormente en Estados Unidos y en algunos países como Colombia, lo que convierte el procedimiento realizado en Barcelona en un hito médico europeo.
La intervención supuso además un importante reto técnico debido al pequeño tamaño del feto y a la delicadeza extrema de los tejidos.
Un nacimiento sin complicaciones
Tras la operación, el embarazo pudo continuar durante varias semanas más sin incidencias. Finalmente, el bebé nació mediante cesárea en la semana 34 de gestación.
Según explicaron los especialistas, tanto la madre como el recién nacido evolucionaron favorablemente desde el primer momento.
Hoy, gracias al éxito de la cirugía, el pequeño puede alimentarse con normalidad y desarrollar una vida completamente saludable.
“La experiencia fue abrumadora al inicio, pero ahora estamos muy contentos con el resultado de la cirugía y con cómo salió todo con el bebé”, señaló Maria Camila.
El éxito de esta intervención abre ahora una nueva puerta para el tratamiento prenatal de malformaciones graves y consolida el liderazgo de los hospitales barceloneses en cirugía fetal avanzada.
Fuente:
EFE









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