El dispositivo OdonAssist™, creado por un mecánico argentino, utiliza un manguito inflable colocado suavemente alrededor de la cabeza del bebé para asistir el nacimiento durante las contracciones y ofrecer una alternativa a fórceps y ventosa en determinados partos.
Un dispositivo médico desarrollado en Bristol está marcando un hito en la atención al parto asistido. Se llama OdonAssist™ y desde julio de 2025 ya se ha utilizado de forma segura en el nacimiento de más de 300 bebés en Europa. La tecnología, aprobada para uso rutinario en países que reconocen el marcado CE, supone una nueva opción para partos en los que el bebé necesita ayuda para nacer por vía vaginal. Su diseño busca ser más suave para madres y recién nacidos, y representa la primera innovación realmente disruptiva en parto asistido en más de un siglo.
Parto asistido
El parto asistido puede ser necesario cuando el nacimiento se prolonga, cuando la madre está agotada o cuando existe alguna preocupación por el bienestar del bebé. Hasta ahora, las herramientas más habituales han sido los fórceps y la ventosa, que siguen siendo seguras en la mayoría de los casos, pero pueden provocar lesiones o resultar traumáticas para algunas familias.
Esta innovación convierte años de investigación y colaboración en una herramienta real para mejorar la experiencia del parto.
El nuevo dispositivo propone una alternativa diferente. El dispositivo utiliza un manguito de aire blando que se coloca alrededor de la cabeza del bebé y ayuda al profesional sanitario a guiarlo por el canal del parto durante las contracciones. A diferencia de la ventosa, no usa succión.
Su diseño cuenta con un limitador de presión para asegurar que el inflado del manguito sea seguro, y su técnica de inserción es la misma para distintas posiciones de presentación cefálica. La idea es ofrecer una herramienta sencilla de usar y menos traumática.
El dispositivo nació de una idea del inventor argentino Jorge Odón en 2006 y ha sido desarrollado durante casi dos décadas por Maternal Newborn Health Innovations. Bristol tuvo un papel clave: el Hospital Southmead realizó en 2018 el primer parto vaginal asistido con OdonAssist™ en Europa.

La innovación que quiere hacer más seguro y amable el parto asistido
Innovación segura
El recorrido hasta su uso clínico ha incluido varios ensayos en Reino Unido y Francia. Entre 2018 y 2021, 248 mujeres con partos prolongados o complicados dieron a luz con ayuda del dispositivo en tres estudios clínicos. Según la compañía, OdonAssist™ alcanzó tasas de parto asistido exitoso de hasta el 88,5% y un tiempo medio desde la aplicación hasta el nacimiento inferior a ocho minutos.
Los datos publicados también señalan que más del 95% de los bebés no experimentaron dolor o tuvieron dolor bajo asociado al nacimiento, y que no se registraron lesiones específicas del dispositivo ni reacciones maternas graves relacionadas con su uso.
El North Bristol NHS Trust destaca que OdonAssist™ obtuvo el marcado CE en primavera de 2025, lo que confirmó su seguridad para uso hospitalario en Europa. Desde entonces, más de 300 bebés han nacido con esta tecnología, un hito celebrado por los equipos de maternidad de Southmead y las familias que participaron en los ensayos.
La doctora Joanna Crofts, obstetra consultora del North Bristol NHS Trust, recuerda que al principio temían que fuera difícil pedir a mujeres a punto de dar a luz que participaran en algo tan nuevo. Sin embargo, destaca que “cientos de mujeres se ofrecieron a apoyar” el desarrollo del dispositivo y que gracias a ellas hoy existe “una alternativa a fórceps y ventosa” que muchas familias consideran necesaria.
Más opciones
El valor del nuevo dispositivo no está en sustituir todas las herramientas existentes, sino en ampliar las opciones disponibles. En obstetricia, contar con más alternativas puede ayudar a adaptar mejor la atención a cada parto, cada madre y cada bebé.
La doctora Claire Rose, neonatóloga consultora del North Bristol NHS Trust, subraya que la mayoría de nacimientos con ventosa o fórceps ocurren de forma segura, pero que en ocasiones pueden causar daño en tejidos blandos de la madre o del bebé. “Cuando los recién nacidos están más cómodos, se favorece el vínculo con sus familias”, señala.
La colaboración ha sido clave para llegar hasta aquí. En el proyecto han participado matronas, obstetras, neonatólogos, personal investigador, la Universidad de Bristol, la University of the West of England, la PROMPT Maternity Foundation y la empresa Limbs & Things, junto con financiación de la Gates Foundation y del National Institute for Health and Care Research.
Esta innovación convierte años de investigación y colaboración en una herramienta real para mejorar la experiencia del parto. OdonAssist™ no elimina la complejidad de los nacimientos asistidos, pero ofrece una opción más para que profesionales, madres y bebés afronten esos momentos con mayor seguridad, suavidad y confianza.
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