Una resonancia pulmonar sin radiación detecta alteraciones que otras pruebas no ven

Una resonancia pulmonar sin radiación detecta alteraciones que otras pruebas no ven
Una resonancia pulmonar sin radiación detecta alteraciones que otras pruebas no ven

Observar los pulmones con detalle suele plantear un problema especialmente importante en los niños que necesitan controles frecuentes: algunas de las técnicas más precisas, como la tomografía computarizada, utilizan radiación ionizante. El grupo POLARIS de la Universidad de Sheffield ha desarrollado una alternativa basada en resonancia magnética y xenón-129 hiperpolarizado. El paciente solo necesita inhalar una pequeña cantidad del gas, contener la respiración durante unos segundos y expulsarlo después. En apenas unos minutos, los médicos pueden obtener un mapa detallado del funcionamiento pulmonar sin añadir exposición a radiación.

Pulmones visibles

Las resonancias magnéticas convencionales funcionan especialmente bien en tejidos ricos en agua y grasa, pero los pulmones son difíciles de estudiar porque están llenos principalmente de aire. Para superar esa limitación, los investigadores utilizan xenón-129 previamente hiperpolarizado, que produce una señal mucho más intensa y puede ser detectada por el escáner.

Sheffield Children’s Hospital ya utiliza esta resonancia para localizar signos tempranos de deterioro funcional pulmonar.

El resultado permite visualizar por dónde circula el aire y localizar las zonas donde la ventilación es deficiente. Como parte del xenón atraviesa también el tejido pulmonar y llega al torrente sanguíneo, la técnica puede analizar otro proceso fundamental: cómo pasan los gases desde los pulmones hasta la sangre.

“Los pacientes inhalan el gas xenón, mantienen la respiración durante unos segundos mientras el escáner recoge las imágenes y después lo expulsan”, explica Jim Wild, profesor de Física de Resonancia Magnética y responsable del grupo POLARIS. La exploración completa dura solo unos minutos.

La ausencia de radiación permite además repetir las pruebas a lo largo del tiempo para comprobar cómo evoluciona una enfermedad o si un tratamiento está funcionando. Esta posibilidad resulta especialmente valiosa en patologías crónicas que requieren seguimiento durante muchos años.

Una resonancia pulmonar sin radiación mejora el seguimiento de niños con enfermedades respiratorias

Detección temprana

Uno de los principales campos de aplicación es la fibrosis quística, una enfermedad genética que afecta progresivamente a los pulmones. En niños con esta patología, los investigadores consiguieron detectar dificultades de ventilación que no habían aparecido previamente en tomografías computarizadas.

Sheffield Children’s Hospital ya utiliza esta resonancia para localizar signos tempranos de deterioro funcional pulmonar, en un servicio que la universidad describe como pionero en Reino Unido. La tecnología también se investiga en personas con asma grave, enfermedad pulmonar intersticial, alteraciones vasculares pulmonares y secuelas respiratorias de la covid persistente.

El siguiente objetivo es ampliar su disponibilidad. La Universidad de Sheffield trabaja junto a GE HealthCare para desarrollar el hardware y el software necesarios para adaptar equipos de resonancia ya existentes a esta técnica, en lugar de depender de instalaciones completamente nuevas.

La metodología ya cuenta con autorización de la agencia británica MHRA y forma parte de determinados circuitos asistenciales del NHS. El avance abre así una posibilidad especialmente prometedora para los pacientes más jóvenes: vigilar sus pulmones tantas veces como sea necesario, detectar cambios antes y hacerlo sin sumar radiación en cada revisión.

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