Amazon invierte millones en reducir sus emisiones generando 24.000 empleos en España y acelerando la transición ecológica

Amazon invierte millones en reducir sus emisiones generando 24.000 empleos en España y acelerando la transición ecológica

Reducir las emisiones de una gran red logística requiere actuar en distintas partes de su funcionamiento: desde la electricidad que alimenta los centros hasta los vehículos que reparten los pedidos y los materiales utilizados para protegerlos.

Entre 2021 y 2025, Amazon destinó cerca de 3.000 millones de euros en España a tecnologías y soluciones relacionadas con la energía renovable, la electrificación del transporte y los embalajes más sostenibles. Así lo recoge un informe elaborado por la consultora Frontier Economics.

El estudio estima que estas inversiones respaldaron hasta 24.000 puestos de trabajo y generaron hasta 2.000 millones de euros de valor añadido bruto para la economía española. Estas cantidades no representan necesariamente empleos nuevos contratados directamente por Amazon, sino la actividad económica apoyada en sectores como la construcción, la fabricación, la energía o la logística.

Más capacidad de energía renovable

Una parte de la inversión se dirigió a la contratación de electricidad procedente de proyectos solares y eólicos. Entre 2021 y 2025, la empresa firmó acuerdos vinculados a 68 instalaciones en España, con una capacidad renovable conjunta de 3.686 megavatios.
Estos contratos de compra de energía a largo plazo aportan a los promotores unos ingresos previsibles durante un periodo determinado. Esa estabilidad puede ayudarles a obtener financiación y poner en marcha nuevas instalaciones.

La compañía también ha instalado paneles solares en algunos de sus propios centros. En Dos Hermanas, Sevilla, una cubierta reúne más de 13.300 paneles y alcanza una capacidad de 5,26 megavatios. Otra instalación situada en Illescas, Toledo, cuenta con más de 13.800 paneles y supera los cinco megavatios.

En Murcia, Amazon ha combinado una planta solar de 4,13 megavatios con un sistema de baterías capaz de almacenar un megavatio hora. Fue la primera instalación de este tipo desplegada por la empresa en Europa y permite conservar parte de la electricidad generada para utilizarla posteriormente.

Entregas urbanas mediante vehículos más pequeños

La transformación también alcanza al reparto de última milla. Amazon y sus colaboradores han realizado más de diez millones de entregas en España mediante bicicletas eléctricas de carga, pequeños vehículos eléctricos y recorridos a pie. La compañía dispone de siete centros de micromovilidad en el país, situados especialmente en áreas urbanas donde el acceso de vehículos convencionales puede estar limitado.

En el conjunto de Europa, este sistema ha superado los 100 millones de entregas. La expresión “cero emisiones directas” indica que los vehículos no liberan gases de escape durante su uso, aunque no implica que todo su ciclo de vida carezca de impacto ambiental.

La empresa prevé seguir ampliando durante 2026 sus centros de micromovilidad y su flota eléctrica en Europa, incluidos los camiones destinados al transporte de mercancías entre almacenes y plataformas logísticas.

Menos material para enviar los pedidos

El tercer ámbito analizado es el embalaje. Amazon está instalando máquinas que adaptan las cajas al tamaño de cada producto para evitar espacios vacíos y reducir el consumo de cartón. Más de 70 de estos equipos funcionan ya en Europa y algunos están siendo desplegados en España.

La compañía también participa en pruebas de materiales reciclables y de origen biológico, además de utilizar herramientas automatizadas para decidir qué tipo de envoltorio necesita cada artículo. Cuando las condiciones lo permiten, algunos productos se envían en su embalaje original, sin añadir una segunda caja.

Según el informe, más de la mitad de los envíos europeos de Amazon utilizan actualmente embalajes reducidos y reciclables —como bolsas de papel o sobres de cartón— o se entregan sin envoltorios adicionales.


Un impacto calculado mediante estimaciones

El análisis fue encargado por Amazon a Frontier Economics y combina información aportada por la empresa, entrevistas con proveedores y datos económicos externos. Para calcular el impacto sobre el empleo y la economía, la consultora utilizó un modelo que estima cómo circulan las inversiones a través de las diferentes cadenas de suministro.

Por eso, las cifras deben entenderse como empleos y actividad económica respaldados por las inversiones, no como un recuento directo ni como una medición del empleo neto creado. Parte de los efectos calculados ya se habría producido, mientras que otros podrían materializarse a medida que las instalaciones entren en funcionamiento.

Con estas cautelas, los proyectos muestran cómo las decisiones de compra e inversión de una gran empresa pueden generar demanda para la energía renovable, los vehículos eléctricos y los nuevos sistemas de embalaje. El siguiente paso será comprobar cómo estas actuaciones se traducen, con el tiempo, en reducciones medibles de las emisiones de sus operaciones.

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