Las mochilas solidarias para la vuelta al cole vuelven a movilizar a voluntarios y entidades sociales. Mensajeros de la Paz está preparando alrededor de 1.300 unidades con material escolar para niños de familias usuarias de sus centros y en situación de grave vulnerabilidad.
Septiembre suele llegar cargado de ilusión para muchos niños, pero también de gastos difíciles de asumir para algunas familias. Para reducir esa brecha, Mensajeros de la Paz mantiene activa su campaña “Ayúdales a volver al Cole: llena sus mochilas de ilusión”, con la que prepara material escolar para menores atendidos en distintos centros de la fundación. El curso pasado se entregaron más de 1.300 mochilas y la previsión para este año es alcanzar una cifra similar.
Voluntariado en marcha
La preparación de las mochilas corre a cargo de personas voluntarias que llevan semanas organizando el material que después se entregará a las familias. La iniciativa no se limita a una donación puntual, sino que requiere clasificar, preparar y distribuir cada mochila antes del inicio del curso.
Más allá del material, la iniciativa busca que la vuelta al colegio llegue también con una sensación de normalidad.
La campaña está dirigida específicamente a niños de familias usuarias de los diferentes centros de Mensajeros de la Paz, muchas de ellas en situaciones económicas especialmente delicadas. Contar con mochila y material desde el primer día puede evitar diferencias visibles dentro del aula y aliviar parte del gasto que supone septiembre.
En la iniciativa colaboran también Fundación ONCE y Grupo Social ONCE, a quienes la organización ha agradecido públicamente su implicación en una campaña que considera especialmente necesaria para hogares con menos recursos.
El objetivo es sencillo: que el comienzo del curso no dependa de la capacidad económica de cada familia y que los menores puedan incorporarse a clase con lo básico preparado desde el primer día.

Unas 1.300 mochilas solidarias ayudarán a niños vulnerables a empezar el nuevo curso
Volver con ilusión
Durante el curso anterior, la campaña consiguió superar las 1.300 mochilas entregadas, una cifra que la fundación espera repetir aproximadamente este año. Eso implica acompañar a cientos de familias justo en uno de los momentos de mayor gasto doméstico.
Más allá del material, la iniciativa busca que la vuelta al colegio llegue también con una sensación de normalidad. Una mochila nueva, cuadernos y otros útiles escolares pueden parecer pequeños gestos, pero ayudan a que los niños vivan el inicio de curso en condiciones más parecidas a las de sus compañeros.
La campaña forma parte del trabajo habitual de Mensajeros de la Paz con familias en situación de vulnerabilidad, dentro de una red de proyectos sociales que incluye ayuda alimentaria, roperos, comedores y otros servicios de apoyo.
En este caso, el gesto cabe dentro de una mochila: material escolar, tiempo de voluntariado y apoyo de varias entidades reunidos para que alrededor de 1.300 niños puedan empezar el curso con más oportunidades y menos diferencias.
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