Un adolescente rescata a un hombre con un lazo en el río Yellowstone

Un adolescente rescata a un hombre con un lazo en el río Yellowstone
Un adolescente rescata a un hombre con un lazo en el río Yellowstone

Lo que comenzó como una tranquila estancia familiar terminó convirtiéndose en una escena digna de una película del oeste. Jory Thomas se encontraba junto al río Yellowstone, cerca de Greycliff, en Montana, cuando escuchó varios gritos de auxilio. Una balsa y una tabla de remo habían chocado contra el pilar de un puente y sus cuatro ocupantes cayeron al agua. Tres lograron alcanzar la orilla, pero un cuarto hombre continuaba siendo arrastrado río abajo, aferrado a una nevera portátil y sin fuerzas para salir por sí mismo. Al comprender el peligro, el joven vació sus bolsillos y atravesó un canal con el agua hasta la cintura para seguir al hombre desde la orilla. La corriente avanzaba con rapidez y, según explicó después, solo podía concentrarse en una cosa: evitar que aquella persona desapareciera río abajo ante sus ojos.

Sin pensarlo

Jory llevaba consigo un lazo de unos 3,6 metros que había aprendido a manejar durante el último año en el rancho. Practicaba casi cada tarde con un muñeco de entrenamiento y había empezado a utilizarlo para enlazar ganado, sin imaginar que esa misma destreza podría servirle algún día para rescatar a una persona.

Tras comprobar que el hombre estaba fuera de peligro, el adolescente regresó con su familia y pronunció una frase tan sencilla como contundente: “Creo que acabo de salvar una vida”.

Cuando consiguió situarse a la altura del hombre, lanzó el lazo y acertó en el primer intento, sujetándolo alrededor del brazo y el cuello. Después comenzó a tirar de él lentamente a través del agua, con ayuda de otra persona, hasta acercarlo a una zona segura mientras llegaban los servicios de emergencia.

Lo único en lo que podía pensar era en ayudarlo a salir del agua”, recordó el adolescente. La rapidez de su reacción fue determinante, ya que aquel tramo del río conduce hacia rápidos, troncos acumulados y otros obstáculos capaces de poner en grave riesgo a cualquier persona arrastrada por la corriente.

Un adolescente salva a un hombre que era arrastrado por la corriente

Habilidad inesperada

La familia del joven tiene una estrecha relación con los servicios de emergencia: su padre y sus hermanos colaboran con el cuerpo local de bomberos. Aun así, Jory sabía que no podía limitarse a esperar. Los registros indican que un agente llegó apenas tres minutos después de la llamada al 911, pero para entonces el rescate prácticamente había concluido.

Tras comprobar que el hombre estaba fuera de peligro, el adolescente regresó con su familia y pronunció una frase tan sencilla como contundente: “Creo que acabo de salvar una vida”. Su abuela y los demás presentes no dudaron en confirmárselo.

Jory asegura que nunca pensó que una técnica practicada para trabajar con animales acabaría sirviendo para ayudar a una persona. “Pensaba que solo podría utilizarla con el ganado, no para ayudar a seres humanos. Pero me alegro de haber estado allí”, explicó.

La historia demuestra que una habilidad cotidiana puede convertirse en una herramienta extraordinaria cuando se combina con valentía y voluntad de ayudar. Aquel día, un joven de 14 años no tuvo tiempo para pensar si podía hacerlo: vio a alguien en peligro, lanzó su lazo y consiguió traerlo de vuelta.

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