Un casero regala una casa a su inquilina tras más de 20 años

Un casero regala una casa a su inquilina tras más de 20 años
Un casero regala una casa a su inquilina tras más de 20 años

Jane había encontrado aquella casa de dos dormitorios y jardín en el barrio de St. Albans más de dos décadas atrás. Le gustó especialmente el jardín, pero también terminó desarrollando una relación de confianza con su propietario. Perrett, farmacéutico, inversor inmobiliario y empresario hecho a sí mismo, era conocido entre quienes lo trataban por su generosidad y por apoyar distintas causas sociales.

Una llamada inesperada

La noticia llegó de forma completamente inesperada. Un día, Perrett llamó a Jane y le pidió que hablara con su abogado. “Quiero que le des tu nombre completo porque voy a dejarte la vivienda”, recuerda que le dijo. Sayner asegura que incluso años después todavía le cuesta creer lo ocurrido. La casa, que había sido su hogar durante más de dos décadas, pasó finalmente a ser de su propiedad sin que tuviera que comprarla.

También dejó 19,6 millones de dólares australianos al Royal Melbourne Hospital.

Perrett murió en 2020, a mediados de sus ochenta años. Antes de fallecer dejó además buena parte de su fortuna a causas benéficas, consolidando una trayectoria personal marcada por la filantropía.

Jane pudo jubilarse a los 74 años y continúa viviendo en la misma casa. Según contó, todavía piensa con frecuencia en su antiguo casero y le agradece en silencio aquel gesto.

Un casero deja en herencia la vivienda a su inquilina de toda la vida

Generosidad duradera

La vivienda no fue la única gran donación de Perrett. También dejó 19,6 millones de dólares australianos al Royal Melbourne Hospital, centro en el que había recibido un trasplante de riñón que le permitió vivir durante unos 30 años más. Desde el hospital calificaron el legado como extraordinario y señalaron que el dinero permitirá apoyar pacientes, tratamientos y operaciones durante muchos años.

La historia de Jane demuestra que algunos gestos de generosidad pueden cambiar por completo la vida de una persona. Para ella, aquel regalo significó algo especialmente importante: poder seguir viviendo en el hogar que ya sentía como suyo después de más de 20 años.

Y en el caso de Perrett, su legado fue aún más amplio: una vivienda para quien la había cuidado durante décadas y una donación millonaria destinada a ayudar a miles de pacientes en el futuro.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *