El primer exoesqueleto infantil es español y está listo para comercializarse

El primer exoesqueleto infantil es español y está listo para comercializarse

El robot biónico, desarrollado en España, logra el distintivo CE, lo que permitirá su distribución internacional. El primer exoesqueleto infantil es una estructura que permite realizar ejercicios que retrasan las complicaciones asociadas a la atrofia muscular espinal de niños

jueves 13 de mayo de 2021

Han tenido que pasar ocho años pero por fin el primer exoesqueleto pediátrico del mundo podrá salir del laboratorio y empezar a utilizarse en las terapias diarias de hospitales y clínicas de rehabilitación. Este invento español acaba de conseguir el marcado CE de manos de la Agencia de Medicamentos y Productos Sanitarios y eso permitirá que comience a comercializarse.

Atlas 2030

Elena García Armada es la fundadora de Marsi Bionics, una spin-off que emergió del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en el que también trabaja.

La idea de lanzarse a desarrollar este producto le llegó a García Armada tras conocer a un matrimonio que tenía una hija tetrapléjica llamada Daniela. Tras ver dos exoesqueletos diseñados para adultos, la familia buscaba una alternativa similar para su hija.

Generalmente, el diseño de estos exoesqueletos para adultos es más sencillo (de hecho, existen varios modelos), ya que no requieren tanta personalización. En el caso de los niños, estas estructuras deben crecer con ellos y adaptarse a enfermedades más individualizadas, lo que supone más trabajo. Todo ello llevó a García Armada a diseñar su propio modelo pediátrico: el Atlas 2030.

“Nuestro éxito lo es fundamentalmente porque vamos a poder ser útiles y ayudar a tener una vida mejor para 17 millones de niños en el mundo. Hemos sido capaces de hacer efectiva una solución tecnológica que nadie había pensado pero que hoy es un rayo de esperanza para miles de familias”, ha señalado su creadora, Elena García Armada. 

Víctor, de 6 años, prueba el primer exoesqueleto pediátrico mientras conversa con el Ministro de Ciencia y Tecnología, Pedro Duque

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Cómo funciona

Este exoesqueleto, fabricado en aluminio y titanio, pesa unos 12 kilos y está pensado para la terapia de niños con algún tipo de discapacidad motora por causas cerebrales o con atrofia muscular espinal (AME), una enfermedad degenerativa de las neuronas de la médula espinal que se encargan de mover los músculos.

Las diez articulaciones que componen el exoesqueleto pediátrico tienen la capacidad de interpretar la intención de movimiento del menor de forma no invasiva y responder a esta intención en cada paso.

También puede trabajarse de forma pasiva, generando un patrón de marcha específico para cada paciente. “Esto permite realizar una terapia muscular integral de una forma lúdica con el niño y la familia mucho más motivadora y efectiva”, explican desde Marsi Bionics.

Según algunos estudios, en el caso de la AME por ejemplo el ejercicio físico puede aumentar un 50% la esperanza de vida así como su calidad. Por consiguiente, permite realizar una terapia muscular integral y se ha demostrado que retrasa las complicaciones asociadas normalmente con la AME y la parálisis cerebral, tanto musculares como óseas.

Incluso tonifica los músculos, reduce las contracturas y mejora la autoestima. La aprobación comercial supone salir de los laboratorios y entrar en las clínicas de rehabilitación. Según su fundadora, el éxito de la compañía es “llevar esta tecnología a la sociedad”.

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