Los satélites de madera pueden ser la solución a la basura espacial

Los satélites de madera pueden ser la solución a la basura espacial. Foto | JIJI PRESS

La contaminación espacial y sus riesgos pueden frenarse gracias al invento de un grupo de investigadores japoneses: satélites de madera que desaparecen al entrar de nuevo en contacto con la atmósfera sin dañarla.

10 de julio de 2024

Los humanos no solo contaminamos el planeta Tierra, sino también el espacio. Este es un efecto secundario de los avances en el campo de la tecnología y de los descubrimientos espaciales.

La contaminación espacial la conforman satélites que ya no funcionan y restos de naves espaciales y de otros artefactos que ya no se utilizan y que se abandonan en el espacio. Para que te hagas una idea, dejando de lado los satélites inactivos (que son aproximadamente 5.000), alrededor de nuestro planeta hay un total de 20.000 piezas de basura espacial.

Esta basura que flota en el espacio no es inofensiva. Los restos pueden chocar con los satélites que siguen activos y alterar su funcionamiento, con el riesgo para la prevención de catástrofes que ello supone. Además, estos choques también pueden poner en peligro las misiones espaciales tripuladas y, por tanto, las vidas de los astronautas.

Retirar la basura espacial no es tarea fácil y los proyectos que se han puesto en marcha con ese fin no han tenido mucho éxito. Pero un nuevo descubrimiento parece dar un atisbo de esperanza a que no siga aumentando la contaminación espacial.

El primer satélite de madera del mundo

En noviembre de 2024 se va a enviar al espacio el primer satélite de madera del mundo construido por un grupo de investigadores de la Universidad de Kioto. 

Normalmente, los satélites, cohetes y naves espaciales están hechos de metal (como el titanio, el platino, el aluminio y el magnesio) y, cuando entran en contacto con la atmósfera para ser destruidos y no convertirse en basura espacial (algo que exigen las normas internacionales actuales), se queman generando sustancias nocivas que dañan la capa de ozono. Pero este nuevo pequeño artefacto de madera, al que se le ha puesto el nombre de “LignoSat”, no genera ningún tipo de residuo tóxico para la atmósfera en su proceso de destrucción.

Todo apunta a que la madera puede ser la solución para un futuro espacial más verde que nos permita seguir descubriendo el Universo sin dañarlo.

La madera elegida para este satélite es madera de magnolia, característica por su resistencia. En 2020 ya se hicieron pruebas en el espacio con tres tipos de madera y esta fue la que mejor resistió a los 290 días de estudio. Pero en noviembre se evaluará la viabilidad real de este tipo de satélites en el espacio. Y no solo eso, también se pretende que esta sea la primera prueba para comprobar la viabilidad de construir refugios ecológicos de madera en Marte y en la Luna.

Otro aspecto positivo de la madera es que no bloquea las ondas de radio ni dificulta las observaciones astronómicas, algo que sí ocurre con otro tipo de satélites como el BlueWalker 3, que emite un brillo que pone en riesgo el trabajo de los científicos.

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Pero, ¿qué son los satélites?

Los satélites creados por los seres humanos son objetos que orbitan alrededor de un planeta con el fin de captar imágenes, explorar el espacio, permitir las comunicaciones y supervisar el clima y la meteorología. No hay que confundirlos con los satélites naturales como la Luna.

FUENTE | Nature

Teresa H. Santacreu

Teresa H. Santacreu

Apasionada de los viajes, la naturaleza y el cine, decidió dejar el mundo del derecho y la política para dedicarse al periodismo. Lo que más le gusta de esta profesión es poder aprender cada día algo nuevo del mundo que le rodea.

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