Una bacteria podría ser el combustible sostenible de los vuelos del futuro

Una bacteria podría ser el combustible sostenible de los vuelos del futuro

Olvidarnos de los viajes en avión mediante combustibles fósiles puede ser un hecho. Y es que quizás, algún día, los aviones podrían funcionar gracias a bacterias que comen azúcar: el combustible sostenible del futuro

13 de julio de 2022

El combustible para aviones convencional se crea quemando combustibles fósiles como el petróleo y el gas, lo que genera una enorme huella de carbono. En cambio, una diminuta bacteria común del suelo podría cambiarlo todo.

La bacteria llamada ‘Streptomycescrea una molécula ‘explosiva’ cuando come azúcar. De hecho, los investigadores están convencidos que podría usarse como combustible alternativo para aviones.

¿Cómo pueden las bacterias crear combustible para aviones?

Las moléculas ‘explosivas’ se crean cuando la bacteria Streptomyces logra metabolizar el azúcar. “Si podemos hacer este combustible con biología, no hay excusas para hacerlo con petróleo”, dice Pablo Cruz-Morales, microbiólogo de la Universidad Técnica de Dinamarca.

La receta ya existe en la naturaleza, lo que abre la posibilidad de hacerlo sostenible. A medida que las bacterias comen azúcar o aminoácidos, los descomponen y los convierten en componentes básicos para los enlaces carbono-carbono.

De este modo, produce grasa en su cuerpo de la misma manera, con la misma química, pero este proceso bacteriano tiene algunos giros muy interesantes. El «giro interesante» es la forma de la molécula: un triángulo.

“Si tienes enlaces que están en un ángulo normal, una cadena abierta de carbones, los carbones pueden ser flexibles y se sienten cómodos”, explica Cruz-Morales.

En cambio, las moléculas con forma de triángulo son diferentes. La forma hace que los enlaces se doblen, lo que significa que tienen mucha tensión. Si estos huesos se rompen, liberan esta energía, generando poder.

La bacteria Streptomyces. Foto: Pablo Moralez Cruz

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¿Qué tan malo es volar para el planeta?

La aviación representa actualmente alrededor del 2% de las emisiones globales de carbono del mundo. Un vuelo de ida y vuelta en clase económica de Londres a Nueva York emite alrededor de 0,67 toneladas de CO2 por pasajero, aproximadamente la misma cantidad que produce una persona promedio en Ghana en un año. Para los pasajeros de clase ejecutiva, las emisiones por kilómetro recorrido son aproximadamente tres veces más altas.

Las emisiones de CO2 tampoco son la historia completa. Los vuelos también generan óxidos de nitrógeno (NOx), vapor de agua, partículas, estelas (flujos de agua condensada), todos los cuales tienen efectos de calentamiento adicionales.

Necesitamos un cambio de mentalidad

Es muy probable que el metabolismo hiperactivo de una bacteria común del suelo podría llevarnos a un paso más cerca de volar sin culpa. Aunque los avances científicos todavía no son suficientes, dicen los investigadores. “También necesitamos un cambio de mentalidad. El problema ahora mismo es que los combustibles fósiles están subsidiados, explica Cruz-Morales.

“Esto es algo que no solo está relacionado con la tecnología, sino con la constitución geopolítica y sociopolítica del planeta. Nos vamos a quedar sin combustibles fósiles y llegará un momento, no muy lejano, en el que necesitaremos soluciones alternativas”, zanja Pablo Cruz-Morales

Existe muchos otros combustibles alternativos para aviones que incluyen aceite de cocina usado, desechos agrícolas y basura doméstica. Esperamos tener pronto buenas noticias en la evolución de estos estudios e investigaciones, ya que el cambio de mentalidad es inminente.

 

Fuente | EuroNews.Green

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