Una escuela en Uganda ofrecerá formación en finanzas y cultura indígena a su comunidad

Una escuela en Uganda ofrecerá formación en finanzas y cultura indígena a su comunidad

Una escuela en Uganda ofrecerá formación en finanzas y cultura indígena a su comunidad. En ella se impartirá educación financiera y se brindará acceso a otros servicios para ayudar a las familias. ¿En qué les beneficiará este proyecto?

18 de enero de 2022

Una escuela en Uganda ofrecerá formación en finanzas y cultura indígena a su comunidad. En ella se impartirá educación financiera y se brindará acceso a otros servicios para ayudar a las familias.  El proyecto, Tat Sat Community Academy, facilitará el acceso a la educación financiera y contribuirá a la alfabetización en Kasasa, Uganda.

El desafío de la educación en Uganda

La educación en Uganda ha sufrido los efectos devastadores de la pandemia con el cierre prolongado de las escuelas. Una situación que se ha agravado debido a la falta de acceso a internet por parte de la población.

Según un estudio de UNICEF, dos de cada tres jóvenes menores de 25 años no tienen acceso a internet. Un dato que evidencia la desigualdad de oportunidades entre países del mundo.

Con el fin de paliar la situación, nace este maravilloso proyecto que pretende ofrecer herramientas educativas a los lugareños. Algo crucial para su desarrollo, ya que el 60% de la población en África no tiene acceso a cuentas bancarias.

“Nadie se imagina la ayuda que esto supone para nuestra comunidad. Cuando se desarrolla aquí un programa comunitario genuino como éste, pueden estar seguros de que nos comprometeremos firmemente.» (Namayega Agnes, miembro Tat Sat Community Academy)

Un proyecto de educación integral en Uganda

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Un proyecto de educación integral

La ONG The InteRoots Initiative ha trabajado con la comunidad para sacar adelante el proyecto. Además de la formación financiera, se trabajará para transmitir las prácticas y habilidades indígenas de generación en generación.

Una de las primeras inversiones para financiar el proyecto será adquirir un molino para la comunidad. Así, los agricultores procesarán alimentos de forma local sin necesidad de comprar alimentos a un mayor costo.

Al graduarse, los estudiantes podrán hacer prácticas en la cooperativa o presentar su plan de negocio que podría recibir subvenciones. También se trabajará para impulsar a las mujeres empresarias de Kasasa, el sector de población con menos oportunidades de desarrollo.

La buena noticia es que este modelo de proyecto ya se ha probado con éxito en otras comunidades de todo el mundo.

Fuente | GOOD GOOD GOOD

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