Luna, una perra perdida en Yellowstone, ha conseguido regresar con su familia después de sobrevivir 34 días sola en uno de los parques nacionales más salvajes de Estados Unidos. La pequeña Jack Russell de diez años soportó bajas temperaturas y un entorno habitado por osos, lobos y coyotes hasta que una búsqueda de semanas consiguió llevarla de nuevo a casa.
Lo que comenzó como unas vacaciones familiares terminó convirtiéndose en una búsqueda contra el tiempo. Luna desapareció el 10 de septiembre en Canyon Village, dentro del Parque Nacional de Yellowstone, después de salir accidentalmente de la cabaña donde se alojaba con sus dueños, una familia de California. Durante más de un mes fue vista cruzando carreteras, entrando en alojamientos y recorriendo diferentes zonas del parque sin dejarse atrapar. Mientras el invierno se acercaba y las instalaciones de temporada comenzaban a cerrar, voluntarios, vecinos, trabajadores y visitantes siguieron compartiendo información hasta conseguir localizarla.
34 días sola
Según relató la familia, Luna se quedó en la cabaña mientras sus dueños salían a recorrer Yellowstone. Creen que un trabajador de limpieza abrió accidentalmente la puerta pese al cartel de “No molestar” y la perra consiguió escapar. El personal intentó alcanzarla durante varias horas, pero finalmente desapareció entre los enormes espacios naturales del parque.
Finalmente, el 14 de octubre, uno de sus propietarios y Boucher encontraron a Luna dentro de la zona preparada para capturarla.
Yellowstone ocupa alrededor de 9.000 kilómetros cuadrados y alberga fauna como osos grizzly, lobos y coyotes. A ello se sumaban las temperaturas cada vez más bajas del otoño, lo que hizo crecer la preocupación a medida que pasaban las semanas.
Sin embargo, Luna siguió apareciendo de vez en cuando. Algunos testigos la vieron cruzando intersecciones, refugiándose cerca de viviendas de trabajadores o entrando en edificios a través de puertas automáticas. Los avistamientos incluso sugerían que estaba recorriendo lugares que había visitado anteriormente junto a su familia.
Katie Boucher, responsable del Norris Ark Training and Recovery Center y voluntaria al frente de la búsqueda, cree que su pasado pudo ayudarla. Luna había vivido en la calle durante su primer año de vida antes de ser adoptada, por lo que conservaba importantes instintos de supervivencia.

El feliz regreso de Luna tras pasar más de un mes perdida en Yellowstone
El reencuentro
El equipo decidió utilizar una trampa segura impregnada con olores familiares procedentes de una camiseta y una funda de almohada de sus dueños. Evitaron colocar comida como reclamo para no atraer a osos u otros animales salvajes.
Finalmente, el 14 de octubre, uno de sus propietarios y Boucher encontraron a Luna dentro de la zona preparada para capturarla. Habían pasado 34 días desde su desaparición y quedaba poco tiempo antes de que las condiciones invernales obligaran a reducir la búsqueda.
Luna fue trasladada inmediatamente a un veterinario. Había perdido unos 4,5 kilos y estaba muy delgada, pero permanecía alerta y de buen ánimo. “Está por debajo de su peso, pero era de esperar. Está alerta y de buen humor”, explicó Boucher tras el rescate.
La búsqueda terminó así con el desenlace que su familia llevaba semanas esperando. Después de sobrevivir sola durante más de un mes en Yellowstone, Luna pudo volver a los brazos de sus dueños gracias a su capacidad para resistir y a una red de personas que siguió buscándola cuando encontrarla parecía cada vez más difícil.
Fuente:









0 comentarios