El blanqueamiento de corales se revierte en tiempo récord mediante el contacto con corales sanos

El blanqueamiento de corales se revierte en tiempo récord mediante el contacto con corales sanos
El blanqueamiento de corales se revierte en tiempo récord mediante el contacto con corales sanos

Cuando la temperatura del océano aumenta demasiado, los corales expulsan las algas microscópicas que viven en sus tejidos y les proporcionan buena parte de la energía que necesitan. El resultado es el conocido blanqueamiento: los corales pierden su color, quedan debilitados y pueden terminar muriendo. Incluso cuando sobreviven, su recuperación natural puede prolongarse durante meses o años. Un equipo de Stanford ha descubierto ahora un mecanismo natural capaz de acelerar enormemente ese proceso mediante la transferencia directa de algas simbióticas desde un coral sano.

Contacto reparador

El descubrimiento comenzó casi por casualidad. En 2025, dos fragmentos procedentes de la misma colonia (uno sano y otro blanqueado) cayeron hasta quedar en contacto dentro de un tanque. Los investigadores observaron entonces cómo el color empezaba a regresar precisamente en la zona donde ambos se tocaban.

“Estos nuevos conocimientos sobre cómo los corales pueden recuperarse de forma natural nos dan esperanza para el futuro”.

Para comprobarlo, el equipo preparó diez parejas de fragmentos del coral Pocillopora damicornis. En cinco parejas, el coral sano y el blanqueado permanecieron en contacto; en las otras cinco quedaron separados apenas unos milímetros. Los fragmentos que se tocaron lograron recuperarse completamente, mientras que los separados terminaron muriendo.

Mediante microscopía, los científicos comprobaron que los tejidos de los corales genéticamente idénticos llegan a fusionarse y crean pequeños canales. A través de ellos pasan las algas beneficiosas y los nutrientes desde el fragmento sano al afectado. Las primeras algas llegaron al coral blanqueado en apenas tres días.

Además, no fue necesario mantenerlos unidos durante todo el proceso. Una semana de contacto (y en algunos casos solo unos pocos días) permitió transferir suficientes algas para que el coral continuara recuperándose por sí mismo. Durante la segunda semana, estas algas llegaron a duplicarse aproximadamente cada cuatro días, un ritmo mucho mayor que el observado habitualmente en la naturaleza.

El contacto con corales sanos acelera la recuperación del blanqueamiento de corales

Próximos pasos

La principal limitación está en la genética. La fusión de tejidos solo se produjo entre fragmentos pertenecientes al mismo individuo genético. Cuando los investigadores pusieron en contacto corales diferentes, aparecieron respuestas de rechazo en lugar de esa conexión beneficiosa.

Esto hace inviable pensar simplemente en juntar corales sanos y blanqueados a gran escala en un arrecife. Los propios investigadores reconocen que la técnica actual no puede trasladarse directamente a millones de colonias afectadas.

La siguiente línea de investigación será, por tanto, separar las algas beneficiosas del coral donante y encontrar maneras de administrarlas directamente a los corales afectados, sin necesidad de mantener ambos fragmentos unidos. Una posibilidad sería cultivar previamente estos microorganismos y disponer de ellos cuando una ola de calor provoque un episodio de blanqueamiento.

“Estos nuevos conocimientos sobre cómo los corales pueden recuperarse de forma natural nos dan esperanza para el futuro”, señala la ecóloga marina Fiorenza Micheli. Todavía queda por demostrar que el método pueda funcionar fuera del laboratorio y a gran escala, pero el hallazgo revela algo especialmente valioso: incluso un coral gravemente blanqueado puede conservar capacidad para recuperarse si recibe a tiempo los microorganismos que necesita.

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